Martina Buhezo: “Papalote’s es comida mexicana con un toque propio”
La joven repasa la historia de su actual emprendimiento



Las ganas de emprender y de tener una relativa independencia económica se manifestaron temprano en la vida de Martina Daysi Buhezo Konick, quien a sus 18 años ya ha probado el mundo emprendedor. Junto a su novio Ricardo Adrián Montaño Hevia y Vaca crearon juntos su negocio de nombre Papalote’s, basado en comida mexicana, pero con un toque propio.
Ese anhelo por tener su negocio se vio en parte satisfecho cuando Martina vendía galletas durante la cuarentena rígida. Sin embargo, a finales de 2021 tenía la intención de establecer un negocio más serio y, especialmente, innovador. Fue gracias a la gran influencia de las redes sociales que Martina encontró la respuesta su pregunta. Ella solía consumir todo tipo de contenido relacionado a la cocina mexicana, por lo que entendió que podía empezar por ahí.
Sin embargo, dos dilemas se le presentaban en frente. El primero era qué comida iba a preparar. Consciente de que los tacos, nachos y quesadillas ya son habituales en Tarija, Martina se inclinó por los elotes mexicanos. El segundo era el cómo, pues por su edad contaba con recursos limitados. De esa manera le planteó la idea a Ricardo y juntos empezaron a planear el proyecto.
“Mi familia me apoyó desde el principio”.
Martina no se apegó a ninguna receta tradicional para sus productos, sino que, tomándolas como base, se dedicó un mes descubrir las combinaciones que más convencían a su paladar. De esa manera definió dos productos: los elotes, un vaso con choclo, salsas, queso y nachos como contenido; y los testilotes, donde predominan los nachos con carne y pico de gallo.
Las primeras semanas no fueron muy sencillas. A pesar de que Martina estaba de vacaciones -pues estudia Ingeniería de Alimentos- el tiempo no le era suficiente. La rutina con Ricardo consistía en ir temprano al Mercado Campesino para abastecerse, luego cocinar en casa y más tarde pasar el día vendiendo en un carrito de comida alquilado. Llegada la noche tocaba lavar todo y hacer cuentas.
Pero, dada la aceptación de los productos, pudieron contratar a dos personas para que se encarguen de las ventas en el carrito, ubicado en la calle Sucre entre Virginio Lema y Alejandro del Carpio. Si bien la única incógnita de cara al futuro es qué pasará cuando vuelva a clases, ya que Martina estudia en Argentina, por ahora se siente orgullosa y realizada con Papalote’s.