Cecilia Raña, una maestra de danza que inspira
El estudio de danza Cecilia Raña se prepara para abrir sus puertas en una pronta reinauguración
El estudio de danza Cecilia Raña se prepara para abrir sus puertas en una pronta reinauguración, en su nueva dirección ubicada en la calle Alejandro del Carpio y General Trigo.
Rodeada de sus pequeñas estudiantes, ataviadas con tutús y zapatillas de media punta, propias de la danza clásica, la tarijeña Cecilia Raña Terán se prepara para abrir nuevamente las puertas de su estudio de danza, que se cerraron a causa de la pandemia del covid-19, hace ocho meses atrás.
Pero este es solo uno de los muchos de los obstáculos que ha tenido que sortear la maestra de danza y que como en otras ocasiones, no la han detenido, pues con 22 años de experiencia bajo el brazo, ha sabido adaptarse y reinventarse ante cada circunstancia.
Cecilia Raña es una de las principales figuras del ballet clásico, jazz dance y danza árabe en la ciudad de Tarija, pero ante todo es una maestra y bailarina que inspira, a grandes y pequeños, a nunca desistir de sus sueños.
Para la maestra es importante “luchar en la vida. Tengo alumnas de sesenta años que hacen danza clásica. Realmente me inspiran”.
Desde sus primeros años, la danza ha acompañado la vida de la artista, tanto así que a los 14 años ya dictaba clases en la academia ‘Un paso al arte’ de la maestra Maritza Lascano; pero, lo que para sus padres era únicamente un pasatiempo, para Cecilia era el camino que quería seguir. “Mi familia no estaba de acuerdo, pensaba, al igual que la mayoría de la gente, que de la danza no me iba a sustentar”, confiesa.
A los 17 años, Cecilia inició una carrera universitaria, debido a que en Bolivia no hay la carrera de Danza. Guiada por la convicción de seguir sus sueños, pese a todo, la artista optó por profesionalizarse en Buenos Aires, Argentina, donde obtuvo su titulación, premios e incluso llegó a presentarse en el gran Teatro Colón. “Los sueños se van haciendo más grande. Todos tenemos una vocación y tenemos que seguir esa pasión”, afirma con seguridad la maestra.
Con una carrera establecida, una trayectoria sólida y un estudio de danza, la bailarina y madre, confiesa, “ahora mi familia me aplaude”. Desde que Cecilia fundó la academia de danza que lleva su nombre, ha tenido como prioridad “enseñar no solamente técnica sino valores”.
La pandemia representó un nuevo reto para la profesional en danza que, de la noche a la mañana, tuvo que cerrar su estudio. Pero en medio de aquella crisis, ella supo ver una oportunidad. “Yo creía que [la cuarentena] iba a durar dos semanas, que íbamos a volver. Esperé un mes y después comencé a las clases virtuales”, reconoce.
Pronto, no solo sus habituales aprendices se conectaron junto a ella, sino que se sumaron niñas de todas partes. “Comencé a tener alumnas de La Paz, Uyuni, de Tocopilla, Santa Cruz y Trinidad. Estoy muy feliz porque me abrió una puerta muy grande”, cuenta la Cecilia que incluso llegó a trascender las fronteras nacionales, impartiendo enseñanza a estudiantes de danza de Corea, España y Suiza.
Pero estar lejos de sus pequeñas y verlas únicamente a través de un monitor no es lo mismo, por lo que el estudio de danza Cecilia Raña se prepara para abrir sus puertas en una pronta reinauguración, en su nueva dirección ubicada en la calle Alejandro del Carpio y General Trigo.
“Todos tenemos una vocacióny tenemos que seguir esa pasión”, afirma la artista.





