Cuidado de la piel después del gimnasio
El sudor tiene más efectos negativos para tu piel si tardas en limpiarla e hidratarla. Lo cierto es que cuando sudamos, nuestros poros se abren, eliminamos toxinas y la piel se deshidrata, por lo que necesitamos tomar medidas para devolverla a su estado original. Dúchate con agua tibia o...
El sudor tiene más efectos negativos para tu piel si tardas en limpiarla e hidratarla. Lo cierto es que cuando sudamos, nuestros poros se abren, eliminamos toxinas y la piel se deshidrata, por lo que necesitamos tomar medidas para devolverla a su estado original.
Dúchate con agua tibia o fría e hidrata la piel
Esto es un paso obvio. Pero no siempre lo hacemos con el agua a la correcta temperatura. Por mucho que nos apetezca darnos una ducha bien calentita lo mejor es que te enjuagues con agua fría, o en su defecto, tibia para cerrar todos los poros. De lo contrario, solo resecarás la capa externa de la piel. Además, estimularás el riego sanguíneo y te ayudará a descansar mejor por las noches.
La ducha de agua caliente no es la mejor opción después de hacer ejercicio.
Hidrata. El paso fundamental que nunca puede faltar en tu rutina de belleza… y deportiva. De nada sirve haberte embadurnado de crema justo antes de hacer ejercicio si después no reparas los estragos que el sudor causa en nuestra piel. Gracias a la crema hidratante tu piel recupera los nutrientes y la humedad perdida durante el ejercicio. Y, por supuesto, no hace falta decir que no solo te la apliques en el rostro, sino también en el resto del cuerpo, especialmente en las manos y pies.
Además, tras una jornada de gym es el momento perfecto para hacer una limpieza facial completa: leche limpiadora, tónico, sérum, mascarillas y demás productos serán sumamente importantes para cuidar tu piel y asi evitar el resecamiento y formacion de pequeños pliegues por la salinidad del sudor y el sol.
La piel no es lo único que se resiente tras horas en el gym. El cuero cabelludo también sufre (y mucho) con la combinación de sudor y productos que previamente nos hayamos aplicado como lacas o fijadores. Cuando llegues a casa enjuágalo con agua fría y utiliza un champú hidratante para nutrirlo y aportarle brillo. De esta forma, estimularás el riego sanguíneo y evitarás la acumulación de grasa en el cabello. Cada vez que hagas ejercicio opta por ir con el pelo recogido en una trenza o cola de caballo. Tu cabello sufrirá mucho menos que si lo llevas suelto.





