A comer carne de hígado
Comer hígado puede ser uno de los hábitos alimenticios más saludables que alguien puede tener. En 1934, tres médicos ganaban el Premio Nobel por haber descubierto que el hígado es bueno para tratar la anemia perniciosa. Pero las propiedades de la carne de hígado van más allá de esta, y...
Comer hígado puede ser uno de los hábitos alimenticios más saludables que alguien puede tener. En 1934, tres médicos ganaban el Premio Nobel por haber descubierto que el hígado es bueno para tratar la anemia perniciosa. Pero las propiedades de la carne de hígado van más allá de esta, y hoy te contaremos cuáles son.
La carne de hígado, sea del animal que sea, permite en pequeñas porciones, con pocas calorías tener gran cantidad de nutrientes necesarios para nosotros: gran cantidad de proteínas, aunque con la desventaja de una gran cantidad de colesterol; algo de vitamina C, seis de las vitaminas del grupo B, vitamina A, minerales esenciales -zinc, selenio, cobre, hierro, calcio-, omega-3 y omega-6.
El beneficio más conocido es ayudar a aquellas personas que padecen anemia, por sus altos niveles en hierro. La vitamina A ayuda a mejorar el aspecto de la piel, es antioxidante, contribuye a la buena visión; aunque en grande cantidades puede ser peligrosamente tóxica. A diferencia de otras carnes, la de hígado es baja en grasa, por lo cual ayuda a las personas a perder peso. Si bien existen inconvenientes referidos a un consumo excesivo de determinadas vitaminas o minerales que están en la carne de hígado, es extremadamente difícil cometer un exceso de esto mediante la ingesta.





