¿Es lo mismo fruta que zumo?
La fruta entera tiene una ventaja en el control del peso y la regulación de la glucosa gracias a su contenido de fibra. También produce mayor sensación de saciedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay un alto nivel de evidencia del hecho de que el consumo de fruta es un...
La fruta entera tiene una ventaja en el control del peso y la regulación de la glucosa gracias a su contenido de fibra. También produce mayor sensación de saciedad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay un alto nivel de evidencia del hecho de que el consumo de fruta es un factor protector de la obesidad. La organización recomienda el consumo de 2-3 piezas al día. Para conseguir este objetivo, se aconseja incluir la fruta en los postres de forma habitual, tomarla en forma de pieza entera, o cortada a trozos y combinada con una o más frutas.
La fruta, formada sobre todo por agua, también contiene otros elementos relevantes, como su azúcar natural ( fructuosa),que se absorbe inmediatamente después de ingerirse. Hay otro elemento de la fruta que ayuda a impedir que estos azúcares se absorban tan rápido: la fibra. La fibra presente en la fruta entera retrasa el paso de los azúcares al sistema digestivo. En el caso del zumo, la ausencia de fibra y la consistencia líquida aceleran el proceso de digestión y absorción en el intestino.
Al masticar una pieza de fruta entera, realizamos el principal paso de una buena digestión, que es la masticación y con ello la producción de saliva y en ella se encuentra una proteina muy importante (enzima amilasa salival) la cual favorece la digestión y da una mayor sensación de saciedad, sobre todo si se consume con piel, que beber un zumo porque este se ingiere de forma más rápida y al beber se omite la salivación y el mecanismo de todos los músculos masticatorios. De esta manera, la misma cantidad de calorías sacian más en forma de fruta que mediante un zumo. Además, este no solo sacia más tarde sino que esta sensación dura menos tiempo por su contenido en azúcares simples y la baja aportación de fibra.
Por tanto, un zumo de fruta no debe nunca sustituir o equipararse a una ración de fruta entera. Si, pese a todo, optamos por el zumo, debemos recordar que es preferible elegir un zumo de fruta natural que uno envasado porque los industriales pueden contener azúcares añadidos y porque prácticamente eliminan por completo la fibra. Por la cantidad de azúcar que contienen pueden asemejarse a los refrescos.
La saliva contiene una enzima denominada amilasa, denominada también ptialina o tialina, es un enzima hidrolasa que tiene la función de digerir el glucógeno y el almidón para formar azúcares simples, se produce principalmente en las glándulas salivares (sobre todo en las glándulas parótidas)





