Alimentos que potencian la memoria y la concentración
Piel y sistema nervioso provienen de la misma hoja neuronal una piel lucira saludable si el sistema nervioso esta saludable. 1. Vitamina C: evita la oxidación La vitamina C no solo fortalece el sistema inmunitario, sino que también previene el deterioro cognitivo. Se asegura que algunos...
Piel y sistema nervioso provienen de la misma hoja neuronal una piel lucira saludable si el sistema nervioso esta saludable.
1. Vitamina C: evita la oxidación
La vitamina C no solo fortalece el sistema inmunitario, sino que también previene el deterioro cognitivo. Se asegura que algunos receptores neuronales dejan de funcionar cuando escasea la vitamina C.
Las propiedades antioxidantes del ácido ascórbico (vitamina C) evitan que los receptores de las neuronas que permiten su comunicación se degraden prematuramente.
La ingesta diaria recomendada de vitamina C se sitúa entre 60 y 100 mg. Puedes satisfacerla con un kiwi o una naranja al día. Otros alimentos ricos en vitamina C son los pimientos rojos crudos, o los coles.
2. Vitamina B1: protege las neuronas
Si obtienes suficiente tiamina (vitamina B1) estás aumentando la protección sobre tu cerebro.
La dosis recomendada se sitúa entre los 1.100 y los 1.300 mcg diarios. Entre los alimentos vegetales ricos en tiamina se incluyen la levadura de cerveza, los cacahuetes y otros frutos secos, los garbanzos y las lentejas.
Es importante mencionar que el alcohol interfiere con la absorción de este nutriente. El síndrome de Korsakoff, un trastorno de la memoria y del aprendizaje causado por carencia grave de vitamina B1 es frecuente en las personas alcohólicas.
3. Ácidos grasos omega-3: mejoran las conexiones
Los ácidos grasos esenciales omega-3 son imprescindibles para el buen estado de las membranas neuronales y de las conexiones entre las células cerebrales.
Varios estudios han relacionado el bajo consumo de omega-3 con un mayor riesgo de deterioro cognitivo relacionado con la edad.
Los mayores beneficios se asocian con los ácidos EPA y DHA. Ambos se encuentran en abundancia en el pescado, pero el organismo puede obtenerlos de la transformación en el hígado y en el propio cerebro del ácido alfalinolénico (ALA), que se halla en alimentos vegetales como las semillas de lino y de chía o las nueces.
La ingesta recomendada es de unos 1,5 g de ALA diarios, que se encuentran en 5 nueces o en una cucharadita de acite de lino.
4. Calcio: los mensajes llegan a las neuronas
Los huesos y los dientes no son los únicos que necesitan calcio. También es esencial para la salud del cerebro, donde participa en la transmisión de las señales entre neuronas. Por lo tanto, la ingesta baja de calcio puede disminuir la función cerebral.
Pero al mismo tiempo, la acumulación de calcio dentro de las neuronas provoca su degeneración y muerte. Para que esto no se produzca es necesario que se den los niveles adecuados de ciertas “proteínas transportadoras” que sacan el calcio de las células.
Un exceso de radicales libres puede dañar estas enzimas, así que lo deseable es que gocemos de suficientes niveles de calcio y a la vez de agentes antioxidantes –como la vitamina C– que controlen los radicales libres.
La necesidad de calcio se estima en unos 900-1.000 mg diarios, que se pueden obtener con el consumo diario de alimentos como el tofu(345 mg en 100 g), las coles (95 mg en 200 g), los frutos secos y semillas –especialmente la almendra (80 mg en 30 grs) el sesamo( 270mg en 30grs.)
5. Zinc: fija los recuerdos
El efecto del zinc se debe a que desempeña un papel crucial en la regulación de la comunicación entre neuronas y a que probablemente participa en la fijación de los recuerdos.
Las principales fuentes alimentarias vegetales de zinc, son los hongos, las pepas de calabaza, los guisantes , los germinados de soja, El objetivo es alcanzar los 15 mg diarios.
6. Magnesio: aumentan las sinapsis
El magnesio puede revertir el envejecimiento del cerebro ymejorar la memoria
el magnesio aumenta el número de transmisiones sinápticas. También se ha demostrado que el magnesio alivia la depresión y la ansiedad.
Las necesidades diarias de magnesio son de 310 a 420 mg. Lo encontrarás en abundancia en las almendras, espinacas.





