Sin respuestas de Chile
Quiroga cuestiona veracidad del caso “narcomadera”
El caso de las llamadas “narcomaderas”, que en junio puso bajo sospecha a exportaciones bolivianas y provocó la retención de decenas de contenedores en Chile, vuelve a escena con nuevos informes que cuestionan la versión presentada inicialmente por las autoridades chilenas, que apenas han vuelto a hablar del tema desde que estalló a pesar de la magnitud del hallazgo.
El expresidente Jorge Tuto Quiroga pidió este lunes al Gobierno de Chile y al presidente José Antonio Kast esclarecer si realmente existió droga impregnada en los cargamentos de madera boliviana – se habló de 108 toneladas con un valor del 25% del PIB nacional - y anunció que, si se confirman irregularidades en la intervención o la denuncia, Bolivia debería exigir sanciones y resarcimiento.
Curiosamente, la información y protesta surge de un expresidente y líder de oposición y no del gobierno.
Los hechos y los informes
Quiroga respaldó dos informes elaborados por expertos contratados por el sector maderero-exportador: el exagente de la DEA James Craig Kuykendall y el químico forense Scott Oulton. Según el expresidente, ambos plantean observaciones sobre los procedimientos de análisis y cuestionan algunos resultados obtenidos en Chile. Los documentos, sin embargo, todavía deben ser contrastados y su alcance sobre los cargamentos específicos permanece sujeto a la investigación.
El episodio comenzó el 8 de junio, cuando autoridades chilenas informaron sobre la detección de más de 100 toneladas de cocaína y ketamina en madera procedente de Bolivia. Chile sostiene que fueron detectados 45 contenedores tras seis meses de investigación.
Récord El 8 de junio la policía portuaria de Chile anunció una operación récord contra el narco salido de Bolivia, pero nunca entregó muestras para verificar independientemente
En Bolivia, aseguran las autoridades, se abrió una investigación y se realizaron algunos allanamientos a empresas vinculadas a los cargamentos. Posteriormente, el fiscal general, Roger Mariaca, informó que las pericias realizadas en Bolivia – muchos días después de que saltara la noticia en Chile - dieron resultados negativos, aunque aclaró que la investigación continuaba. Chile, por su parte, mantuvo abierta su propia investigación.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, también fue interpelado en la Asamblea Legislativa y cuestionó que Chile no hubiera entregado muestras de la madera para realizar análisis independientes en Bolivia. La interpelación concluyó sin censura.
Ahora, más de tres meses después, el caso sigue sin una conclusión definitiva. El sector exportador reclama recuperar las cargas y establecer responsabilidades por las pérdidas ocasionadas, mientras el Gobierno boliviano deberá definir si corresponde asumir una posición más activa frente a Chile.
La llegada de Kast a Bolivia, prevista para octubre, añade presión a un caso que todavía espera respuestas técnicas, judiciales y diplomáticas.








