A nivel departamental
FELCV atendió 200 denuncias al mes hasta junio
Una de las dificultades para obtener sentencias es que muchas veces las víctimas se niegan a sentar una denuncia, ya sea por temor u otras razones.
Casi al cierre del primer semestre del 2026 este viernes la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) reportó haber atendido desde el inicio de gestión aproximadamente 1.200 casos por distintos tipos de agresiones a nivel departamental, lo que significa un promedio de 200 denuncias mensuales.
Factores como el temor llevan a las víctimas a negarse a formalizar una denuncia.
Informe
El director departamental de esta unidad, teniente coronel Hernán Gutiérrez, señaló que durante los primeros seis meses del año el personal atendió unos 1.200 hechos con distintas tipificaciones, como violencia doméstica, estupro, abuso sexual y violación, estos últimos con víctimas mayores y menores de edad.
Respecto a las causas, refirió que existen distintos detonantes, como los celos en relaciones poco sanas, la desvinculación familiar y también hizo referencia a que en muchos casos los funcionarios a cargo de la intervención encontraron a los agresores en estado de ebriedad. A eso se suman los datos de un estudio de la Gobernación que muestran un aumento de niveles de violencia durante épocas de crisis, como la actual.
Gutiérrez indicó que una de las dificultades para que las causas penales concluyan con una sentencia condenatoria es que muchas veces las víctimas se niegan a sentar una denuncia formal. Aunque de todas formas se puede accionar de oficio, esa negativa impide el esclarecimiento.
“Un problema con el que tropezamos día a día es que al inicio de la investigación por algún motivo no quieren continuar la denuncia. A veces indican que lo que quieren es que se le haga (al agresor) una advertencia. No podemos hacer eso, tenemos la obligación de hacer seguimiento. Lo hacemos de oficio, pasamos al Ministerio Público, pero a lo largo de la investigación no cooperan y termina en un sobreseimiento”, indicó.
Para que esto ocurra mencionó que muchas veces influye la situación de dependencia económica de la víctima hacia el agresor, el miedo al sujeto o posibles represalias.
La autoridad concluyó apuntando que se reforzó la capacidad del personal para optimizar la atención de las víctimas.








