Batalla campal en negocio de autos por dinero que supera los Bs 8 millones (video)
Momentos de extrema tensión se vivieron en una autoventa de vehículos denominada Autosur, ubicada sobre la calle Colón, en la ciudad de Tarija, donde una protesta por presunta estafa derivó en una pelea campal con personas heridas, denuncias de uso de armas blancas e incluso la supuesta presencia de armas de fuego.
Según testimonios de afectados, un grupo de al menos 20 familias —provenientes principalmente de Potosí— llegó hasta las oficinas para exigir la devolución de dinero que habrían entregado para la compra de vehículos nuevos. Los denunciantes aseguraron que el monto total superaría los 8 millones de bolivianos.
Una de las personas afectadas señaló que habría depositado 500.000 bolivianos hace aproximadamente un año para la adquisición de automóviles que nunca fueron entregados. Otros denunciantes indicaron montos cercanos a 300.000 bolivianos, afirmando que fueron engañados con promesas de entrega de vehículos.
La situación se descontroló cuando los manifestantes intentaron ingresar por la fuerza a las oficinas, lo que provocó enfrentamientos físicos entre ambas partes. Testigos relataron que hubo agresiones contra hombres y mujeres, personas golpeadas en el suelo y escenas de violencia generalizada que obligaron a la intervención policial.
Durante el conflicto se denunció la presencia de un individuo con un cuchillo y se alertó sobre la posible portación de un arma de fuego, lo que incrementó la tensión en el lugar. En medio de los enfrentamientos, un efectivo policial resultó herido tras recibir un golpe en el rostro, mientras que otras personas también presentaron lesiones.
La Policía desplegó varios efectivos para controlar la situación, incluyendo unidades especiales, y procedió al arresto de algunas personas para iniciar las investigaciones correspondientes. También se reportó la llegada de una ambulancia para atender a los heridos.
Por su parte, los propietarios del negocio negaron haber recibido los montos denunciados y aseguraron contar con documentación que respalda sus operaciones. Además, acusaron a un grupo familiar de intentar implicarlos en un presunto caso de estafa que, según indicaron, no tendría relación con su empresa.
Tras varios minutos de tensión, la presencia policial logró restablecer parcialmente el orden, aunque el ambiente permanecía tenso en la zona. Las autoridades iniciaron las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.








