Asesoría legal y apoyo terapéutico
Iglesias activan protocolo para denuncias de agresión sexual
La organización Iglesias Evangélicas Unidas de Bolivia reclama una nueva norma y control del Estado por la proliferación de iglesias sin fiscalización, lo que permite abusos y enriquecimiento irregular de sus jerarcas.
Las recientes denuncias por estupro y abuso en contra de un pastor evangélico en Santa Cruz han puesto en relieve la falta de protocolos dentro de esas instituciones religiosas para atender a posibles víctimas, pero también han abierto múltiples cuestionamientos sobre su funcionamiento. Sus mismos representantes hoy denuncian una serie de irregularidades, incluso de enriquecimiento y malos manejos, debido a una carencia de control.
Está en marcha la conformación de un equipo multidisciplinario que acompañe a quien haya sido objeto de alguna agresión sexual y tome la decisión de denunciar.
Investigación en curso
El tema surgió a partir de una primera denuncia contra Marco Antonio Núñez, un pastor evangélico nacido en Perú que dirige la iglesia “Dios con Nosotros” en la capital cruceña hace aproximadamente 20 años.
A inicios de año una joven de 29 años contó públicamente haber sido a los 15 víctima de estupro por parte del religioso, quien habría entablado una relación con ella, a pesar de su minoría de edad. Para ello habría sacado provecho de su jerarquía como pastor de adolescentes.
Inicialmente la Fiscalía Especializada en Delitos en Razón de Género abrió una investigación preliminar, pero luego rechazó la causa. Eso provocó un rechazo ciudadano y la aparición de una segunda víctima: una prima hermana. Este segundo proceso sigue en curso y al momento él guarda detención preventiva. Además, está en revisión la resolución de rechazo de la primera causa y podría reabrirse.
Mientras la defensa del pastor arguye denuncias falsas e incluso acusa a la primera víctima de tratar de afectar su matrimonio y su imagen “por despecho”, activistas, personalidades y autoridades denuncian una campaña de desprestigio hacia la joven.
Falta de protocolos
El presidente de las Iglesias Evangélicas Unidas de Bolivia, Luis Aruquipa, expresó su molestia por ese tipo de denuncias y reconoció que hay muchos más casos, en los que además las estructuras se acomodan para encubrirlos.
“Gracias a las mujeres valientes que están denunciando violaciones, abusos (…) No es un error ni algo casual, es un delito. Es verdad que los delitos los comete una persona, pero cuando ocurre en una iglesia que encubre, se vuelve en algo institucional”.
Agregó que en los últimos días comenzó la conformación de un equipo multidisciplinario para dar tanto apoyo legal como terapéutico a quienes tomen la decisión de denunciar una agresión sexual. Al momento ya cuenta con un abogado, un médico y dos psicólogos. Incluso dijo ya haber sido contactado por una posible víctima.
Debido a que todavía no se formalizó una denuncia, evitó dar mayores detalles. Aunque sí manifestó que el hecho habría ocurrido en Cochabamba hace varios años cuando la mujer tenía unos 19 años y que se habría visto obligada a mudarse de ciudad. Incluso habría más víctimas del mismo pastor dentro de su entorno.
Aruquipa dijo que en los próximos días habrá un anuncio oficial sobre el funcionamiento de este equipo, pero adelantó que quienes lo requieran ya pueden contactarlo al número 71563150.
“Ya estamos con un equipo profesional para que se puedan hacer las denuncias. Nosotros no vamos a tapar ni encubrir a nadie (…) Es necesario acabar con estos mercaderes de la fe”.
Aruquipa concluyó llamando a la necesidad de ejercer un mayor control a las iglesias por su proliferación sin una fiscalización efectiva.
Proponen elaboración de nueva normativa
El presidente de las Iglesias Evangélicas Unidas de Bolivia, Luis Aruquipa, citó varios problemas e irregularidades. Por ejemplo, señaló que actualmente hay unas 265 iglesias constituidas, pero hay entre 600 a 1.000 con personería en trámite.
Señaló la necesidad de una nueva norma específica y una oficina de supervisión porque dijo conocer casos incluso de enriquecimiento de pastores se apropian de bienes, como medios de comunicación e inmuebles. Para ello acomodan a sus parientes en la misma estructura.








