El narco en Bolivia
¿Es Bolivia refugio de impunidad para criminales sudamericanos?
La detención de Sotácuro Lázaro y la búsqueda de Pequeño J en Tarija, además de los casos del PCC o Marset, alimentan rumores
La detención en Villazón en la tarde del viernes 26 de septiembre de Sotacuro Lázaro Víctor, chofer del narcotraficante Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, de quien se sospecha ha podido cruzar la frontera con Bolivia por Tarija, tras huir de Buenos Aires sindicado del triple feminicidio ha reabierto el debate sobre la porosidad de las fronteras y la impunidad con la que los delincuentes se mueven en el país.
Pequeño J se suma a otros narcotraficantes como Sebastián Marset, narco paraguayo que sigue prófugo tras huir horas antes del operativo del ministerio de Gobierno en julio de 2023. Marset llevaba años viviendo en Bolivia haciendo incluso vida social en Santa Cruz sin que fuera identificado.
Además este año se han identificado a varios cabecillas del Primer Comando de la Capital (PCC), como Sergio Luiz de Freitas, o Pedro Montengro alias la Tuta, alimentando los rumores de complicidad. Tanto en el Ministerio de Gobierno como en la Fiscalía General niegan estas posibilidades.
Detención
La persecución internacional contra Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, se intensifica en la región y particularmente en Tarija. El ciudadano peruano de 20 años, señalado como principal responsable de ordenar el triple feminicidio en Florencio Varela (Buenos Aires), es actualmente considerado el criminal más buscado de la Argentina.
El director de Interpol en Bolivia, coronel Juan Carlos Bazoalto, confirmó la implementación de un “operativo cerrojo” en todo el país para impedir su fuga. “Tenemos controles en todos los aeropuertos y puntos migratorios”, declaró en entrevista con el canal argentino TN, subrayando que todas las terminales bolivianas están en alerta máxima.
El operativo binacional ya obtuvo resultados concretos. La Policía Federal Argentina alertó a sus pares bolivianos sobre la presencia de dos sospechosos en la ciudad fronteriza de Villazón, lo que permitió un patrullaje que culminó con la captura de Lázaro Víctor Sotacuro (41).
El detenido, conocido como el chofer de la camioneta blanca donde fueron vistas por última vez las tres víctimas —Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez—, fue localizado en un alojamiento. Tras confirmar su identidad, fue entregado a las autoridades argentinas bajo un procedimiento de salida forzosa migratoria.
“Se desplegó un servicio de patrullaje de acuerdo con la normativa. En ese contexto, se encuentra en un alojamiento a esta persona”, detalló Bazoalto. Posteriormente, se notificó a las instancias fiscales y se sugirió la emisión de la notificación roja contra Sotacuro.
Foco en “Pequeño J” y su mano derecha
Con la detención de este colaborador clave, el operativo internacional concentra ahora todos sus esfuerzos en la captura de “Pequeño J” y de su presunto segundo al mando, Matías Agustín Ozorio (28), también con orden de captura.
“Ni bien tengamos novedades sobre esta persona informaremos inmediatamente a nuestro similar de Interpol Argentina”, aseguró Bazoalto, reiterando la cooperación directa entre ambas policías.
La trama del crimen
Los investigadores sostienen que Valverde Victoriano planificó la masacre en Florencio Varela, desde la trampa de la supuesta fiesta hasta la transmisión en vivo del crimen. Su rol como líder de una red vinculada al narcotráfico agrava las sospechas sobre la violencia y el trasfondo del caso.
Hasta el momento, cinco personas se encuentran detenidas e imputadas por homicidio agravado. Entre ellas:
Daniela Iara Ibarra (19) y Maximiliano Andrés Parra (18), sorprendidos mientras intentaban limpiar la escena del crimen.
Magalí Celeste González Guerrero (28) y Miguel Ángel Villanueva Silva (27).
Y, desde Bolivia, Sotacuro Lázaro Víctor, entregado ya a la justicia argentina.
Contexto regional
El triple feminicidio de Florencio Varela sacudió a la sociedad argentina y ha desencadenado un despliegue policial sin precedentes en la región. Con un prófugo de alta peligrosidad en fuga y una red criminal bajo investigación, la coordinación entre Argentina y Bolivia será determinante en los próximos días.








