Narcotráfico
Vinculan al acribillado en Beni con el “caso Nallar”
La víctima identificada como Edgar Dorado Menacho tiene al menos seis impactos de arma de fuego, según reportes preliminares del hecho
Un ataque armado ocurrió este domingo conmocionó al municipio de Santa Ana del Yacuma, departamento de Beni, donde una persona de sexo masculino fue acribillada, y aunque fue trasladada al hospital, solo se pudo certificar su muerte.
Inicialmente, fuentes policiales informaron a EL DEBER que el fallecido fue identificado como Edgar Dorado Menacho, alias El Jefe. Luego el fiscal departamental del Beni, Gerardo Balderas, también ratificó la misma información en otro contacto con EL DEBER.
De manera preliminar, se conoce que la víctima, a simple vista, tiene al menos seis impactos de arma de fuego que resultaron letales. Según un video que circula en distintas plataformas, el hecho ocurrió en plena vía pública y a plena luz del día en una zona moderadamente concurrida de Santa Ana de Yacuma, que a su vez es uno de los centros neurálgicos del narcotráfico en el oriente del país. Testigos del hecho aseguraron que los atacantes operaron a bordo de una camioneta blanca y que luego huyeron en el mismo motorizado. Se sospecha que son profesionales y que probablemente llegaron al lugar para cometer el atentado y huyeron.
Dorado era prófugo de la justicia y considerado como uno de los principales autores del asesinato de tres policías en Porongo, Santa Cruz, el 21 de junio de 2022. Ese fatídico día fueron ejecutados el sargento mayor Eustaquio Olano, sargento 2do Alfonso Chávez y el voluntario del Gacip, Daniel Candia Orihuela.
Este proceso investigativo fue conocido como el caso Nallar porque Misael Nallar fue identificado como el principal responsable del crimen. Nallar, ahora condenado a 15 años de cárcel, es yerno del “pez gordo del narcotráfico” Jesús Einar Lima Lobo.
Aunque Dorado Menacho estaba plenamente identificado con aquel suceso, se movía libremente en la zona, lo que ha llevado a algunos analistas de temas de seguridad, como Gabriela Reyes, a sospechar que “gozaba de protección, pero la pregunta es: ¿de quién?”.
Los casos similares se suceden desde hace varios meses. El 12 de julio, por ejemplo, fue también acribillado en Santa Cruz un brasilero identificado como Pedro Anselmo Ferreira, de 33 años, y hace un par de meses fue ejecutado un alto mando policial en similares circunstancias.








