Sánchez suma más promesas y dudas en su informe

El Ministro no se refirió al fracking y eludió explicar el impacto que tendrá la adenda firmada con Argentina en los ingresos de Tarija

El Ministro Sánchez da su informe de 2019 en la Fexpo de Yacuiba

La Constitución no habla siquiera de informe, sino de Rendición de Cuentas, y lo cierto es que en el salón de eventos de la FexpoChaco de Yacuiba se entremezclaron los mismos interrogantes con las mismas promesas que llevan repitiéndose varios años en el sector de Hidrocarburos sin que ninguno de ellas se despeje.

El salón estaba repleto, en su mayor parte por leales al régimen de Evo Morales y por tanto, a los operadores del sector que ayer se presentaba en la región productora todavía más importante del país.

El discurso más esperado era, claro, el del Ministro Luis Alberto Sánchez: prometió avances en la Petroquímica de Yacuiba – sin fecha -, prometió resultados muy buenos en Boyuy X2 – hace tres meses que fue declarado el pozo más profundo de América sin concretar su productividad – y prometió muchos millones procedentes de las área dentro de la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía.

Potencial

El potencial en Tarija, según Sánchez, es de 8,35 trillones de pies cúbicos de gas natural

Sánchez, sin embargo, no habló de la adenda con Argentina y su impacto en los pozos tarijeños y no habló del fracking en Miraflores, un área que se entregó en los fastos del 15 de abril tarijeño – aunque pertenece a Chuquisaca – a una empresa supuestamente especialista en explotación no convencional y cuyo vocero prometió rápidos resultados.

En su exposición sí habló de Tariquía y su dato de afectación por debajo del 1 por ciento de la Reserva Natural y dio la lista de pozos en perforación exploratoria en todo el departamento, algo que preocupa especialmente en el Chaco que ve cómo se agota San Alberto y empieza a tambalear San Antonio sin reposiciones consistentes, algo que el Ministerio niega.

Inversiones y pozos

El Ministro contó hasta doce pozos exploratorios nuevos en el Chaco, si bien la perforación está en diferentes estadios. El potencial, según Sánchez, es de 8,35 trillones de pies cúbicos, una cifra nada desdeñable tomando en cuenta que las reservas certificadas a 2017 están en 10,7 TCF. La inversión estimada es de 875 millones de dólares, si bien la mayor parte de estos recursos se van en tecnología y licencias que no pasan por Tarija.

Entre los pozos más avanzados está el Boyuy X2 a cargo de Repsol, el Chaco Este X1 a cargo de la empresa Vintage y el Caigua 15D que perfora YPFB Chaco. Los resultados son inminentes, aunque no se entregaron.

En avance está también el pozo Jaguar X6 que Shell perfora en Huacareta, al oeste de Entre Ríos, y cuyo inicio en mayo pasado fue bloqueado por los comunarios que exigían modificaciones en la Ley de distribución de regalías.

Aguardando turno están el Villamontes X7, el Aguaragüe Centro X1 y el Yuchán (en evaluación) en la parte más tradicional del Chaco. También está ya previsto perforar el Boyuy X3, aun sin resultados del Boyuy X2. En el entorno también de Caipipendi se perforará un pozo Margarita profundo a cargo de Repsol, quien también se quedó con el área al sur – Iñiaguazú – donde planea perforar el X5.

Sánchez también cuenta con los pozos polémicos en el entorno de Tariquía, el Domo Tarija en Astillero y el Domo Oso en San Telmo Norte. En cualquier caso, los plazos son relativos y las urgencias, cada vez más inminentes.