El mito de Sísifo
Sísifo era rey de Corinto y era famoso por su inteligencia, pero también por su astucia y por desafiar a los dioses. Según la leyenda, engañó a la muerte más de una vez, impidiendo que las personas murieran y alterando el orden natural del mundo.
Como castigo, los dioses le impusieron una tarea eterna: empujar una enorme roca cuesta arriba hasta la cima de una montaña. Pero justo cuando estaba a punto de lograrlo, la roca rodaba hacia abajo nuevamente. Entonces debía volver a empezar, una y otra vez, para siempre.
Con el tiempo, el mito se convirtió en un símbolo de los esfuerzos que parecen interminables o de las luchas que debemos enfrentar cada día.
Y también deja una reflexión muy humana: A veces la vida se parece a la roca de Sísifo.
Nos caemos, volvemos a levantarnos; perdemos algo y volvemos a empezar. Pero la grandeza no está solo en llegar a la cima, sino en tener el valor de seguir empujando la roca cuando el corazón todavía cree en el camino.


