El 6 de agosto
El 6 de agosto ha llegado,
encendiendo corazones
y sembrando de canciones
este suelo alborozado.
Galopando por el cielo,
desde el fondo de la historia,
Bolívar llega a este suelo,
entre relumbres de gloria.
Un aire fresco y lozano...
aves y campanas trinan
y los niños iluminan
todo el suelo boliviano.
El himno patrio se ha alzado,
como un sonoro espiral
y está el día embanderado
con el iris nacional.
Y la cara del país
es joven, india y morena
y tiene un aire feliz
y una sonrisa serena...
El cielo crepuscular
está lleno de murales
con nuestros héroes triunfales
mirando el perfil del mar.
Y con sus voces de oro,
llenando la tarde tibia,
aves y niños, a coro,
repiten: “Viva Bolivia!”.


