El cerebro, como fin político
Hemos estado acostumbrados a escuchar cómo los gobiernos han desatado enfrentamientos por dominar el territorio, el agua, u otros recursos naturales. De un tiempo acá, se ha hablado bastante de dominar ya no solo el terreno físico, sino el digital: el ciberespacio. Quién mantiene presencia en las redes sociales, logra tener una presencia económica y política. Sin embargo, hoy eso se queda corto, debido a la batalla que se empieza a desatar en el mundo globalizado: La conquista del cerebro, como fin político y económico.
Cada vez, tenemos el cerebro más atrofiado, bombardeados de un montón de información, miles de Tik Toks, Reels, y publicaciones en el Facebook, o las incesantes páginas de noticias express. Cada vez más nuestra capacidad cognitiva se ve afectada, según los estudios de Paredes, C. R. (2025, 2 de marzo). Una amenaza mortal: la pérdida del pensamiento crítico. Prensa Libre. Con ello vamos perdiendo capacidades que antes eran comunes, como dialogar mirándonos a los ojos, leer sin perder la atención, o divagar en el transporte, hoy esa capacidad de pausar e idear se pierde frente a un algoritmo que nos dirige la atención y una pantalla que nos llena de dopamina; nos conectamos con usuarios y nos desconectamos de las personas, perdiendonos en una realidad artificial.
Si la inteligencia artificial nos dice que decir y pensar, y el algoritmo decide qué debemos mirar, ¿quienes somos realmente?, esta es una de las preguntas que nos hacemos los Jóvenes del Movimiento Tarija Dialoga, como uno de los desafíos globales a los que nos enfrentamos.
Estos últimos meses, se ha trabajado en imaginar la Bolivia 2040, y transmutar la imaginación en propuesta pública, buscando la constitución de la Comisión Nacional de Jóvenes para el Futuro, como un espacio de diálogo, debate, de producción académica y de propuesta pública, para los futuros desafíos Globales.
Nuestro futuro, no se construye con algoritmos, es hora de tomar el timón, y abrazar lo que queremos mantener para el 2040.





