Frigorífico BFC, BCP y Unión
¿Quién vincula a estas tres empresas nombradas en el titular de esta columna? Una eventual insolvencia de Frigorífico BFC pone en riesgo sistémico a, precisamente, al sistema financiero boliviano. Los evidentes problemas de liquidez de esta empresa, de capitales paraguayos y brasileños, pero que se financia principalmente con el ahorro de los bolivianos acumulados en el Fondo de Pensiones que administra ahora la Gestora Pública de Seguridad a Largo Plazo (Gestora) y en la banca, también financiada por el Fondo de Pensiones de forma relevante, sin que conste un monto de inversión extranjera en sus operaciones, están a punto de afectar sensiblemente el ahorro de los bolivianos. El asunto es la cifra y sus consecuencias: más de mil millones de bolivianos de deuda acumulada por emisión de bonos, pagarés y créditos bancarios.
El reportaje periodístico de El País, publicado el 16 de agosto de 2026, es, además de documentado, elocuente: el ex gerente nacional del Banco Unión, Renzo Jiménez Córdova, en cuya gestión se aprobaron y desembolsaron millonarios créditos a favor de Frigorífico BFC, pasó a ser Gerente de Pasivos y Relaciones Financieras de esta sociedad desde el 2 de junio de 2026.
Jiménez fue “desvinculado” de su cargo el 4 de diciembre de 2025 (gobierno de Paz Pereira), y fue sustituido por José Vicente Herrera Amenábar, quien hasta el 28 de noviembre de 2025 se desempeñaba como gerente del Área Banca Minorista del banco BCP.
El 28 de julio de 2026, con Jiménez Córdova de gerente de pasivos de Frigorífico BFC, esta empresa paga la totalidad de su deuda con el Banco BCP mediante dación en pago con bienes muebles e inmuebles. Poco antes, el 17 de junio de 2026, Capital + SAFI S.A. presta Bs.130 millones a Frigorífico BFC adquiriendo bonos sin oferta pública de esta empresa. Similares operaciones con títulos de deuda sin oferta pública fueron hechas por Credifondo SAFI, vinculada al grupo BCP, Alianza SAFI, del grupo Alianza, y Fortaleza SAFI, del grupo Fortaleza. Los fondos cerrados administrados por estas empresas, tienen como participante relevante a la Gestora con los fondos del Fondo de Pensiones.
Casi en forma paralela, el Banco Unión, con Herrera Amenábar a la cabeza (ex gerente de Banca Minorista del BCP), “hizo lo contrario una semana después: en lugar de cobrar o ejecutar garantías, amplió el plazo de la deuda y sumó una hipoteca nueva. Dos bancos, el mismo deudor, la misma ventana de semanas, estrategias opuestas”, según reportó El País.
Ahora volvemos a la pregunta de inicio. ¿Quién los vincula y por qué ocurre esto que afecta a todos? No tiene los visos de escándalo justificado como la compra del automóvil Audi eléctrico del ministro José Gabriel Espinoza Yáñez (un escándalo de cuantía menor, pero de castigo moral enorme), pero es justamente este cargo el que los vincula. Espinoza, de acuerdo a la Ley de Servicios Financieros 393, es cabeza de sector del sector financiero boliviano (valga la redundancia). “Ejerce como la entidad rectora y máxima autoridad que define los objetivos de la política financiera del país”, dice la norma expresa. Bajo su batuta están la ASFI (reguladora de la banca y el mercado de valores), la APS (reguladora del sistema de pensiones y seguros), designa al gerente de la Gestora, y es la autoridad que con resoluciones ministeriales ejerce su función rectora del sistema financiero.
Las alertas sobre el desempeño de Frigorífico BFC vienen desde el pasado año y sus causas son los vacíos de la normativa que rige el sistema financiero en general y el mercado de valores en particular que se arrastran desde 1998, pasando por los 14 años de Evo Morales/García Linera/Arce Catacora. Agencias de Bolsa, SAFIs, bancos, Bolsa de Valores actúan de manera incestuosa y se generan por eso situaciones como la del Frigorífico BFC.
No es el único caso, pero es el que muy probablemente afecte de forma directa al Fondo de Pensiones, cuyos recursos están comprometidos por esos intermediarios citados. El Ministerio de Economía y Finanzas, a cargo de Espinoza desde noviembre de 2025, debió prever los riesgos ya explícitos, pero no lo hizo.
Hay otros casos también explícitos y reportados por los mismos actores, como el del Banco PYME de la Comunidad, cuyas cuentas e índices fueron afectados por la modificación del tipo de cambio de la divisa norteamericana, lo que los obliga a capitalizar sus finanzas para no perder su licencia y los ahorros de quienes confiaron en esa entidad. En los últimos dos meses se han registrado renuncias de directores y gerentes de este banco en el que, curiosamente, incluye entre sus funcionarios a un ex funcionario relevante del grupo Unión, Erwin Moreno Pimentel.
Espinoza está acorralado por la compra escandalosa de su Audi. Bolivia está en vilo por miles de millones de bolivianos por causa de una omisión evidente del mismo comprador, solo que no es aún motivo de escándalo.





