92 horas en el nivel inicial ¿reconocimiento justo o medida insuficiente?
En los últimos meses uno de los temas más debatidos dentro del magisterio boliviano ha sido la asignación de las 92 horas para el nivel inicial. Esta demanda, que ha motivado movilizaciones y negociaciones en distintos puntos del país, refleja una preocupación legítima por mejorar las condiciones laborales de las maestras y, al mismo tiempo, fortalecer la calidad educativa en una etapa clave del desarrollo infantil. Sin embargo, más allá de considerarlo únicamente como un logro, es necesario analizar sus implicaciones de manera más amplia.
El nivel inicial en familia comunitaria tiene características particulares que lo diferencian de otros niveles del sistema educativo. No se trata solo de transmitir contenidos, sino de acompañar procesos de desarrollo integral en niñas y niños, considerando aspectos afectivos, sociales, culturales y cognitivos. En este sentido, el trabajo docente no se limita al tiempo que las maestras permanecen en el aula, sino que incluye planificación, elaboración de materiales, seguimiento individual y coordinación con las familias. Por ello, la ampliación a 92 horas puede interpretarse como un reconocimiento a esta carga laboral que muchas veces no es visible.
Desde el enfoque del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo, la educación debe estar vinculada a la vida, a la comunidad y a la formación integral de las personas (Ministerio de Educación, 2017). Esto implica que las maestras requieren tiempo suficiente no solo para enseñar, sino también para generar experiencias significativas de aprendizaje. De igual manera, los planes y programas de educación inicial plantean el desarrollo de capacidades de forma integral, lo que demanda una mayor dedicación profesional (Ministerio de Educación, 2023). En ese sentido, la asignación de más horas puede aportar a mejorar los procesos educativos si se implementa de manera adecuada.
También es importante considerar las desigualdades que han existido entre contextos urbanos y rurales. Durante años, en algunas regiones del país ya se contaba con una mayor carga horaria, lo que generaba percepciones de inequidad entre docentes del mismo nivel. La nivelación a 92 horas busca reducir estas diferencias, aunque al mismo tiempo abre nuevas discusiones sobre si esta medida es suficiente o si debería avanzar hacia una equiparación total, como ocurre en ciertos contextos donde se alcanzan las 100 horas.
Sin embargo, aumentar horas no siempre significa mejorar la educación. Si no se garantizan condiciones adecuadas, como infraestructura, materiales o apoyo institucional, el resultado puede ser una mayor sobrecarga laboral. La Ley 070 señala que la educación debe ser integral y de calidad, lo cual implica no solo ampliar tiempos, sino asegurar que estos sean utilizados de manera pertinente y en beneficio del desarrollo de las niñas y niños (Estado Plurinacional de Bolivia, 2010).
La implementación de las 92 horas representa un avance importante, pero no definitivo. Es un paso hacia el reconocimiento del trabajo docente en el nivel inicial, aunque todavía quedan desafíos por resolver. Entre ellos, la necesidad de garantizar condiciones equitativas en todo el país, mejorar la organización del tiempo educativo y evitar que las maestras asuman responsabilidades adicionales sin el respaldo necesario.
Las 92 horas no deberían verse solo como una conquista laboral, sino como una oportunidad para repensar la educación en los primeros años. Si se aplica con responsabilidad, puede contribuir a mejorar la calidad educativa. Pero si se queda en un cambio administrativo, difícilmente generará transformaciones reales. El desafío está en que esta medida beneficie no solo a las maestras, sino principalmente a las niñas y niños del país.
Licenciada en Educación Inicial en Familia Comunitaria
Bibliografía
- Estado Plurinacional de Bolivia. (2010). Ley Nº 070 Avelino Siñani-Elizardo Pérez.
- Ministerio de Educación. (2017). Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo.
- Ministerio de Educación. (2023). Planes y programas de Educación Inicial en Familia Comunitaria.





