Viejos precoces
1. El joven capiLara le dijo viejo al opinador Valverde. Podía haberle dicho viejarrón. O viejo de mierda. El solo hecho de calificarlo con arreglo a su edad es discriminatorio.
2. Valverde se sintió agraviado. “Eso es delito de edadismo”, respondió con incontinencia atacando a Lara: resentido, ignorante, corrupto, facho, odiador, extorsionador, golpista. Viejo rencoroso mata joven deslenguado.
3. En su entrañable De senectute, el octogenario Bobbio lamenta que donde antes había “ancianos venerables”, los que enseñan, hoy son “esos vejestorios”, los que no saben. La marginación de los viejos es un hecho.
4. ¿Qué tiene de malo ser viejo? Nada, más allá del envejecimiento biológico. “El mundo de los viejos es el mundo de la memoria”. Es el tiempo de la extinción.
5. El problema no es tanto llegar a la cuarta edad, sino cosas peores. La vejez prematura, por ejemplo: viejos coléricos, reaccionarios, en cuerpos jóvenes o adultos.
6. Son penosos y despreciables también los viejos arrepentidos retratados por el gran José Emilio Pacheco: “ya somos todo aquello / contra lo que luchamos / a los veinte años”.
7. Valverde fue joven, Lara será viejo. Perdónalos, TikTok, porque saben lo que hacen. Y a otra cosa.


