Eliminar el gasto en legisladores suplentes

Se supone que los únicos legisladores que ejercen el cargo son los senadores, diputados y representantes supraestatales titulares, no así sus suplentes. Sin embargo, actualmente estos últimos ejercen también el cargo y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) les paga otro salario mediante ítems propios. Cada senador y representante supraestatal suplente percibe 8.000 Bs al mes, y cada diputado suplente, 8.003 Bs (ALP, 2025). Habiendo nueve suplentes de supraestatales, 36 de senadores y 130 de diputados, suman 18.205.070 Bs al año. Eso, además de los 53.030.718 Bs año que ya se gasta en los titulares.

En una situación de crisis económica y fiscal del país, donde prácticamente todos los candidatos al Gobierno central proponen optimizar el dinero público, eliminar ese gasto extra tendrá que ser la primera medida que adopte el nuevo Gobierno que asuma a fin de año. Porque el pago extra para suplentes no es algo regular, sino una solución política a los conflictos que solían ocurrir entre titulares y suplentes, debido al aporte que se suele obligar a pagar a ambos cuando son aún candidatos, supuestamente para la campaña electoral, aunque se sabe que en realidad tiene mucho que ver con la “venta” de candidaturas por las dirigencias corruptas de las organizaciones políticas. El salario extra para suplentes fortalece esta práctica de corrupción, ya que amplía la oferta de candidaturas.

Antes del 2020, por lo menos el pago a suplentes no se afectaba a las arcas del Estado, ya que el salario del suplente salía del salario del titular. Por otro lado, asignar otro ítem para los legisladores suplentes da un muy mal ejemplo. Otros órganos legislativos del país podrían replicarlo, como ocurrió en Tarija hasta hace poco.

Finalmente, la práctica de habilitar a suplentes de legisladores por una semana al mes, no solo es inconstitucional por ir contra los derechos políticos de los titulares, sino que, al tener las directivas de las dos Cámaras de la ALP el poder y la libertad de decidir en cuál de las cuatro semanas del mes hacerlo, esa práctica termina convirtiéndose en un instrumento de la estrategia política del Gobierno, ya que, permite, por ejemplo, boicotear el tratamiento de algunos asuntos, al de pronto habilitar a los suplentes.

 

*es Constitucionalista en temas de organización y funcionamiento del Estado.

 


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