Presagios electorales
1. Si las encuestas no fallan (tanto), el próximo domingo no habrá presidente electo. Los ocho candidatos serán perdedores, todos minoritarios. Tendremos inédita segunda vuelta entre los dos más votados.
2. Si las encuestas no manipulan/encubren (tanto), esos dos hombrecitos serán S y T, ambos de la derecha tradicional, neoliberales, políticos reciclados desde hace más de 30 años. Renovación abstenerse.
3. ¿Qué pasa con A, de quien se decía que incluso podía ganar en primera vuelta? ¿De qué tamaño es su “voto oculto”? ¿Logrará congregar el apoyo en las urnas del campo plurinacional popular? Preguntas.
4. Según el ranking demoscópico, R y M están tercereando. No llegarán al Palacio Quemado, pero con sus pequeñas bancadas pueden negociar membresía en la futura migacoalición de gobierno.
5. Raspando, los residuales J y E pueden salvar la sigla. No está mal. Les espera la contemplación. Sigan participando.
6. Y en la colita está el risueño P. Su partido es una anomalía. “Batalla cultural” (sic) en mano, merece desaparecer.
7. Desde su burbuja/trinchera, con la consigna del voto nulo, el caudillo proscrito, montado en el mal Gobierno del otro caudillo, le regalarán dos tercios de asambleístas a la derecha. Quieren escribir el epitafio del proceso de cambio. El diablo sabe para quién trabaja.


