Hay que aprovechar el potencial del campo
Javier Urenda González Tomando en cuenta la coyuntura mundial actual -en la que Amé- rica Latina apunta a consolidarse como el granero del mundo-, la creciente demanda para la provisión de alimentos por parte de países asiáticos y el hecho de que Bolivia ha empezado a enviar los primeros...
Javier Urenda González
Tomando en cuenta la coyuntura mundial actual -en la que Amé- rica Latina apunta a consolidarse como el granero del mundo-, la creciente demanda para la provisión de alimentos por parte de países asiáticos y el hecho de que Bolivia ha empezado a enviar los primeros embarques de carne bovina al mercado internacional, ponen en evidencia que la competitividad y la eficiencia productiva son factores determinantes si deseamos como país convertirnos en una opción para esos potenciales mercados.
Sin embargo, necesitamos el desarrollo de herramientas que permitan que los sectores productivos logren mejores niveles de competitividad en costos y en productividad, para planificar ofertas de forma ordenada. Y es precisamente en este sentido que surgen algunas interrogantes: ¿será que contaremos con la voluntad política suficiente para hacer de esa oportunidad un interés de Estado? ¿Será que lograremos consolidar esa visión a largo plazo para desarrollar al sector productivo como la punta de lanza de las exportaciones bolivianas? Desde la perspectiva institucional y productiva, son demasiados años que el sector agropecuario viene luchando para hacer notar y entender que el campo es la única actividad renovable, sustentable y creíble para planificar a largo plazo el desarrollo del país.
Ahora nos preguntamos, ¿por qué cuesta tanto que los gobernantes de turno del otro lado del país abran su mente?, ¿por qué no permiten que la región productora del país se desarrolle de mejor manera en beneficio de todos los bolivianos? ¿A qué le tienen miedo? Como productor, insto a los gobernantes a mostrar una mayor apertura respecto a esta oportunidad de oro y en un momento clave para apalancar al país hacia un proceso de consolidación de oportunidades que generen más empleos y permitan una estabilidad en el ingreso de divisas a fin de dinamizar la economía nacional.
Además, para lograr un incremento de la inversión pública en infraestructura caminera y la mayor generación de servicios que actualmente el sector agropecuario e industrial requieren para proyectar el desarrollo de sus actividades.
En resumen, para que el país avance. Sin duda que esto va a ser beneficioso para todos los bolivianos, por ello ¡apostemos juntos por una visión productiva, porque es la hora del campo!
Tomando en cuenta la coyuntura mundial actual -en la que Amé- rica Latina apunta a consolidarse como el granero del mundo-, la creciente demanda para la provisión de alimentos por parte de países asiáticos y el hecho de que Bolivia ha empezado a enviar los primeros embarques de carne bovina al mercado internacional, ponen en evidencia que la competitividad y la eficiencia productiva son factores determinantes si deseamos como país convertirnos en una opción para esos potenciales mercados.
Sin embargo, necesitamos el desarrollo de herramientas que permitan que los sectores productivos logren mejores niveles de competitividad en costos y en productividad, para planificar ofertas de forma ordenada. Y es precisamente en este sentido que surgen algunas interrogantes: ¿será que contaremos con la voluntad política suficiente para hacer de esa oportunidad un interés de Estado? ¿Será que lograremos consolidar esa visión a largo plazo para desarrollar al sector productivo como la punta de lanza de las exportaciones bolivianas? Desde la perspectiva institucional y productiva, son demasiados años que el sector agropecuario viene luchando para hacer notar y entender que el campo es la única actividad renovable, sustentable y creíble para planificar a largo plazo el desarrollo del país.
Ahora nos preguntamos, ¿por qué cuesta tanto que los gobernantes de turno del otro lado del país abran su mente?, ¿por qué no permiten que la región productora del país se desarrolle de mejor manera en beneficio de todos los bolivianos? ¿A qué le tienen miedo? Como productor, insto a los gobernantes a mostrar una mayor apertura respecto a esta oportunidad de oro y en un momento clave para apalancar al país hacia un proceso de consolidación de oportunidades que generen más empleos y permitan una estabilidad en el ingreso de divisas a fin de dinamizar la economía nacional.
Además, para lograr un incremento de la inversión pública en infraestructura caminera y la mayor generación de servicios que actualmente el sector agropecuario e industrial requieren para proyectar el desarrollo de sus actividades.
En resumen, para que el país avance. Sin duda que esto va a ser beneficioso para todos los bolivianos, por ello ¡apostemos juntos por una visión productiva, porque es la hora del campo!


