El Gobierno se contradice pero insiste en obligar a pagar el doble aguinaldo
El haber llegado a un acuerdo, entre el Gobierno y los Mypes (afines al gobierno), para cancelar en efectivo y en producto el segundo aguinaldo en tres partes hasta el 31 de marzo del próximo año, es una clara constatación de que no todas las empresas privadas del país tienen la capacidad...
El haber llegado a un acuerdo, entre el Gobierno y los Mypes (afines al gobierno), para cancelar en efectivo y en producto el segundo aguinaldo en tres partes hasta el 31 de marzo del próximo año, es una clara constatación de que no todas las empresas privadas del país tienen la capacidad económica-financiera de cumplir con el pago del doble aguinaldo.
Por otro lado, el anuncio, por parte del Gobierno, de autorizar a las Gobernaciones, Municipios, Universidades y otras entidades públicas, el uso de los recursos del IDH para cumplir con el pago del segundo aguinaldo también es una evidencia de que no solo el sector privado, sino además el sector público, tendrán serias dificultades económicas de cumplir con esta medida improcedente.
Con certeza, el pago del doble aguinaldo tendrá efectos negativos en el empleo, la producción, aumento del déficit fiscal, disminución de las reservas internacionales, reducción de la inversión privada e incentivo a las actividades ilegales del contrabando, además de ser discriminatoria ya que llegará solo al 20% de la población económicamente activa.
Insistir con el pago del doble aguinaldo no es prudente cuando, según el BID, Bolivia se encuentra en los últimos niveles de productividad total de Sudamérica y cuando, según datos del FMI, estamos en el primer lugar en el mundo, en economía informal. Esto implica empeorar mucho más la situación económica y competitiva del sector productivo del país.
Está claro que el PIB nacional no es el indicador más justo y adecuado para medir la capacidad económica-financiera de las empresas privadas del país y aún si lo fuera, según la CEPAL y el FMI la economía de Bolivia este año no crecerá 4,61% como afirma el Gobierno si no sólo el 4,3%, cifra que no supera el 4,5 % de crecimiento que fue establecido por el gobierno para que proceda el pago del doble aguinaldo.
Las permisiones y aparentes concesiones que el gobierno otorga a ciertos sectores para hacer posible el pago del doble aguinaldo, es un reconocimiento implícito de que esta medida no es justa ni la más conveniente para la economía del país, sólo encuentra su justificación en que se trata de una medida política de carácter coyuntural electoralista.
*Director de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Tarija – CAINCOTAR
Por otro lado, el anuncio, por parte del Gobierno, de autorizar a las Gobernaciones, Municipios, Universidades y otras entidades públicas, el uso de los recursos del IDH para cumplir con el pago del segundo aguinaldo también es una evidencia de que no solo el sector privado, sino además el sector público, tendrán serias dificultades económicas de cumplir con esta medida improcedente.
Con certeza, el pago del doble aguinaldo tendrá efectos negativos en el empleo, la producción, aumento del déficit fiscal, disminución de las reservas internacionales, reducción de la inversión privada e incentivo a las actividades ilegales del contrabando, además de ser discriminatoria ya que llegará solo al 20% de la población económicamente activa.
Insistir con el pago del doble aguinaldo no es prudente cuando, según el BID, Bolivia se encuentra en los últimos niveles de productividad total de Sudamérica y cuando, según datos del FMI, estamos en el primer lugar en el mundo, en economía informal. Esto implica empeorar mucho más la situación económica y competitiva del sector productivo del país.
Está claro que el PIB nacional no es el indicador más justo y adecuado para medir la capacidad económica-financiera de las empresas privadas del país y aún si lo fuera, según la CEPAL y el FMI la economía de Bolivia este año no crecerá 4,61% como afirma el Gobierno si no sólo el 4,3%, cifra que no supera el 4,5 % de crecimiento que fue establecido por el gobierno para que proceda el pago del doble aguinaldo.
Las permisiones y aparentes concesiones que el gobierno otorga a ciertos sectores para hacer posible el pago del doble aguinaldo, es un reconocimiento implícito de que esta medida no es justa ni la más conveniente para la economía del país, sólo encuentra su justificación en que se trata de una medida política de carácter coyuntural electoralista.
*Director de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Tarija – CAINCOTAR


