Lo ocurrido con las AFP
Durante esta semana la noticia importante y de la que se está hablando mucho, principalmente en el tema económico, es el proceso de arbitraje que inicio el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) por la...
Durante esta semana la noticia importante y de la que se está hablando mucho, principalmente en el tema económico, es el proceso de arbitraje que inicio el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) por la transferencia del manejo del sistema de pensiones a una entidad pública.
Si recordamos un poco, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) llegaron al país en el año 1997, en el primer Gobierno de Sánchez de Lozada, durante el mal llamado proceso de capitalización, cuando se realizó una reforma en el Sistema de Pensiones pasando de un Sistema de Reparto a un Sistema de Capitalización Individual.
Estas AFP, entre ellas Previsión BBVA, se instalaron en la realidad boliviana, trayendo la esperanza de realizar mayor inversión en el país y dar un correcto manejo a los aportes de los trabajadores, o por lo menos eso fue lo que nos hicieron creer.
Desde 1997, las AFP pudieron gozar, en el marco de la normativa de ese entonces, de diferentes comisiones, con las cuales obtenían una rentabilidad por sus actividades y al mismo tiempo recuperar su inversión. Una de esas comisiones, es la que se cobra al jubilado por el pago de su pensión, cuestión más extraña ya que ese jubilado pagaba ya una comisión cuando realizaba aportes como trabajador.
Hablando específicamente de las inversiones que realizó la AFP Previsión BBVA, vemos por ejemplo, en cuanto a propiedades físicas, que sólo es dueño de un inmueble en la ciudad de Santa Cruz, donde queda su oficina central, situación rara para una empresa que decidió quedarse por lo menos 30 años en el país.
Si vemos las inversiones que debían realizar para obtener mejores rendimientos en beneficio de la población aportante, las AFP no pudieron tener tarea más fácil sobre donde invertirían los aportes de los trabajadores, ya que en el inicio de sus actividades, el 90% de las inversiones estaban en el Estado, el mismo que le estableció las comisiones y con el cual suscribió un contrato por la administración del Sistema de Pensiones, al parecer un negocio redondo para las AFP, ya que tenían normativa a su favor y comisiones seguras.
Toda esta realidad cambia a partir abril de 2007, cuando una de las primeras medidas asumidas por el Gobierno Nacional fue la decisión de abandonar el CIADI para recuperar el derecho soberano a regular la inversión extranjera en el territorio nacional.
La segunda medida, y la más importante, fue establecer en la nueva Constitución Política del Estado (2009) que la dirección y administración de la Seguridad Social corresponde al mismo y sus servicios no podrán ser privatizados ni concesionados, por lo que las AFP ya tenían pleno conocimiento desde ese momento que el Sistema de Pensiones retornaría a manos del pueblo.
A pesar de que ya se conocía esta decisión, la AFP Previsión en lugar de prestar un mejor servicio, una mayor atención, invertir más y demostrar que realmente hizo algo por el país, tomó una postura irracional, siendo que por más de 20 años, los ingresos y beneficios que tuvieron se los deben a todos los trabajadores bolivianos y poco o nada al esfuerzo real de la empresa de origen español.
Escrito por Iván Quisbert Soria, Analista en Pensiones
Si recordamos un poco, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) llegaron al país en el año 1997, en el primer Gobierno de Sánchez de Lozada, durante el mal llamado proceso de capitalización, cuando se realizó una reforma en el Sistema de Pensiones pasando de un Sistema de Reparto a un Sistema de Capitalización Individual.
Estas AFP, entre ellas Previsión BBVA, se instalaron en la realidad boliviana, trayendo la esperanza de realizar mayor inversión en el país y dar un correcto manejo a los aportes de los trabajadores, o por lo menos eso fue lo que nos hicieron creer.
Desde 1997, las AFP pudieron gozar, en el marco de la normativa de ese entonces, de diferentes comisiones, con las cuales obtenían una rentabilidad por sus actividades y al mismo tiempo recuperar su inversión. Una de esas comisiones, es la que se cobra al jubilado por el pago de su pensión, cuestión más extraña ya que ese jubilado pagaba ya una comisión cuando realizaba aportes como trabajador.
Hablando específicamente de las inversiones que realizó la AFP Previsión BBVA, vemos por ejemplo, en cuanto a propiedades físicas, que sólo es dueño de un inmueble en la ciudad de Santa Cruz, donde queda su oficina central, situación rara para una empresa que decidió quedarse por lo menos 30 años en el país.
Si vemos las inversiones que debían realizar para obtener mejores rendimientos en beneficio de la población aportante, las AFP no pudieron tener tarea más fácil sobre donde invertirían los aportes de los trabajadores, ya que en el inicio de sus actividades, el 90% de las inversiones estaban en el Estado, el mismo que le estableció las comisiones y con el cual suscribió un contrato por la administración del Sistema de Pensiones, al parecer un negocio redondo para las AFP, ya que tenían normativa a su favor y comisiones seguras.
Toda esta realidad cambia a partir abril de 2007, cuando una de las primeras medidas asumidas por el Gobierno Nacional fue la decisión de abandonar el CIADI para recuperar el derecho soberano a regular la inversión extranjera en el territorio nacional.
La segunda medida, y la más importante, fue establecer en la nueva Constitución Política del Estado (2009) que la dirección y administración de la Seguridad Social corresponde al mismo y sus servicios no podrán ser privatizados ni concesionados, por lo que las AFP ya tenían pleno conocimiento desde ese momento que el Sistema de Pensiones retornaría a manos del pueblo.
A pesar de que ya se conocía esta decisión, la AFP Previsión en lugar de prestar un mejor servicio, una mayor atención, invertir más y demostrar que realmente hizo algo por el país, tomó una postura irracional, siendo que por más de 20 años, los ingresos y beneficios que tuvieron se los deben a todos los trabajadores bolivianos y poco o nada al esfuerzo real de la empresa de origen español.
Escrito por Iván Quisbert Soria, Analista en Pensiones


