Educar hacia el emprendedurismo

Convengamos que emprendedor es la persona que utilizando su creatividad y agudeza de ingenio, aprovecha las necesidades de otros, para resolver sus propias necesidades de trabajo; es decir, que si un grupo o colectivo humano o una población requiere de determinados productos o servicios de...

Convengamos que emprendedor es la persona que utilizando su creatividad y agudeza de ingenio, aprovecha las necesidades de otros, para resolver sus propias necesidades de trabajo; es decir, que si un grupo o colectivo humano o una población requiere de determinados productos o servicios de cualquier índole, para su uso y consumo, quien tiene a su vez la necesidad de trabajar y ganar dinero para su subsistencia o desarrollo, aprovecha la demanda para instalar un negocio, una fábrica o un centro comercial que satisfaga las necesidades de la población y mediante ese trabajo satisfaga sus propias necesidades.
Convengamos también que todos, absolutamente todos, tendremos o tenemos necesidades que satisfacer para vivir, tales como: la alimentación, la vivienda, la educación, la salud, la prosperidad, la paz, la felicidad, etc. etc. y que por consiguiente todos tenemos la necesidad de ser en algún grado emprendedores; pues, porque sería la manera de estar en condiciones de vivir mejor.

Por eso hay necesidad de privilegiar el concepto de emprendedurismo, difundirlo y crear conciencia de su importancia en el proceso educativo, haciendo que los estudiantes, sobre todo de educación media y superior, se enamoren para hacer de él su preferencia en su afán de contar con una carrera profesional u ocupación para bien vivir, trabajando en algo para lo que se tiene talento y apasiona.

Hay quienes dicen que la escuela forma para empleados, ya sea de hospitales, de una instituciones públicas o de empresas privadas, siendo el gran ausente la idea y acción de formar emprendedores; es decir, personas que sean capaces de crear su propio empleo del que él sea empleador y empleado a la vez; porque es el que trabaja y administra su propio negocio.

En la actualidad es preponderante la idea de estudiar una carrera universitaria, desmereciendo la importancia y hasta ventaja de cursar un estudio de técnico medio o superior. Las carreras universitarias son mucho más largas y costosas o, que sabemos por qué razones, es elevado el índice de deserción o abandono de estudios, lo que implica frustración para los jóvenes que llegan a esta situación, amargura para los padres y poca esperanza de éxito en la vida de futuro esposo, padre y de ser alguien que aporte mejor en la sociedad.

Según Sérvulo Anzola, taller: “El impacto de la cultura emprendedora” realizado en la ciudad de La Paz, Bolivia el 2 de diciembre del 2003 por Funda – Pro, las siguientes son las virtudes y valores que un emprendedor debe tener: honestidad; solidaridad; responsabilidad; amistad y excelencia; asimismo las actitudes del emprendedor son: tener los objetivos claros en la vida; creer en el propio proyecto; las cosas no suceden por sí solas, sino que uno mismo hace que sucedan; dedicar todo el tiempo, recurso y esfuerzo necesario para lograr nuestros objetivos; es necesario tomar riesgos en la vida y disfrutar de estos desafíos; disponer de gran energía; saber que actuar con honestidad es beneficioso; valorar la perseverancia y el esfuerzo; valor de la educación permanente; comprometerse a trabajar con ética; comprometerse con los factores ambientales y sociales; comprometerse a tener estabilidad en las relaciones personales; ser un buen comunicador; darle la pasión del amor a lo que se hace; ver al fracaso como el camino hacia el éxito; adquirir conocimientos técnicos; ser consciente de que el primer capital y el más importante en un emprendimiento, es uno mismo.

Para que Bolivia pueda dejar su economía extractivista y el empleísmo público y político, es necesario que la educación incorpore con vigor el emprendedurismo como una prioridad en la formación de los recursos humanos; sólo así se podrá satisfacer la necesidad de contar con 120.000 o más empleos dignos por año y por lo menos con 6.000 empresas o nuevos emprendedores, como lo refiere la Fundación INASET, organización que desde 1986 promueve el desarrollo productivo nacional mediante el fortalecimiento de las Pymes.

Habría que privilegiar el eslogan “Yo estudio para trabajar y crear” en vez de “Yo estudio para tener un título” y además, en el sistema educativo, darle mayor impulso a la educación técnica y educación tecnológica con mentalidad de emprendedores en el campo económico, social y tecnológico.

¿Cómo es que Bolivia siendo un gran exportador de materia prima sin transformar que sirve para la producción de países desarrollados, aún se encuentra en situación de subdesarrollo? Hagamos que la necesidad agudice nuestro ingenio y talento, promoviendo una educación de calidad, investigación, desarrollando y adecuando la tecnología, creando programas de becas de especialización en otros países para que nuestros estudiantes sean más creativos y emprendedores. Es decir, que capten y aprendan las nuevas tendencias del mercado mundial; insertándonos y aprendiendo a ser más competitivos, pero, de manera responsable con la naturaleza, para que poco a poco podamos revertir la situación actual, mejorar nuestra calidad de vida y por consiguiente nuestros ingresos.

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