Revocar es un deber

De alguna forma, esta obligación, también nos sirve de recordatorio de lo que hemos hecho. A ser conscientes d que votamos y tal vez, incluso, recordar porque lo hicimos. De esta forma se amplía un poco más nuestra democracia representativa y que consiste en convocarnos a las ánforas cada...

De alguna forma, esta obligación, también nos sirve de recordatorio de lo que hemos hecho. A ser conscientes d que votamos y tal vez, incluso, recordar porque lo hicimos. De esta forma se amplía un poco más nuestra democracia representativa y que consiste en convocarnos a las ánforas cada cierto tiempo y olvidarnos inmediatamente hasta la siguiente campaña electoral de lo que votamos.El impedimento bancario nos permite reflexionar un poco más sobre lo hecho, si bien es cierto que en tres meses pocos son los políticos que pueden decepcionar a sus votantes radicalmente, aunque los hay.La Constitución Política del Estado ha incluido una poderosa herramienta, como es el referéndum revocatorio, que precisamente pretende luchar contra esa práctica institucionalizada de votar y olvidarse cinco años. Práctica que por cierto es la favorita de los Gobernantes y opositores, su situación deseada por excelencia. Aquella en que pueden cambiar de color, votar y apoyar las decisiones de quien les parezca en cada momento sin acordarse de lo que le prometieron a sus votantes durante su campaña; ni siquiera lo que firmaron en documentos. En Tarija y sobre todo, en el Chaco, se han dado casos clamorosos de cambio de vereda sin asco y todavía, denigrando a aquellos que han hecho ver el escándalo.El referéndum revocatorio es una herramienta excepcional que permite a los políticos y a los ciudadanos tener memoria y recordar lo que prometieron. Se trata de una evaluación a medio término que debería derivar en una mejor democracia y una mejor gestión. El político que quiere continuar en su cargo tendría que esforzarse no solo los últimos meses en el caso de que aspire a la reelección o a trepar por otro cargo, sino durante toda la gestión.El referéndum revocatorio hoy está siendo usado más como un instrumento de extorsión de unos políticos sobre otros, como una manera de ejercer presión y someter voluntades que como para lo que se pensó y para lo que se aplica en otros países. Los políticos deben rendir cuentas de lo que hacen en público.En la Región Autónoma del Gran Chaco se concentran la mayoría de la veintena de solicitudes de revocatorio que diferentes individuos y plataformas han decidido impulsar. Los elegidos son desde pequeños concejales cuyos nombres apenas suenan por aquello de que se vota al primero de la lista y muy poco se conoce de quienes les acompañan hasta algunos de los pesos pesados del Chaco.En la lista de ilustres destacan el alcalde Villa Montes, Omar Peñaranda, que se hizo con el triunfo en la alcaldía entre la decena de candidatos que fraccionaron el voto no militante; el alcalde de Yacuiba Ramiro Vallejos que llegó a la Alcaldía subido a la espalda de Wilman Cardozo, en lucha personal con el MAS, y que no tardó ni seis meses en declararse afín al proceso; el propio Wilman Cardozo, cuya alianza con Adrián Oliva le está restando discurso emancipador del Gran Chaco y Jorge Arias Soto, que fue electo bajo las siglas del MAS y ahora habla de corrupción y reta al propio Evo Morales. El cartel es complejo.Es necesario que los ciudadanos se apropien del mecanismo, encuentren las vías para simplificar el complicado camino que los funcionarios del Tribunal Supremo Electoral han ideado para habilitar la votación y que más parece dificultarlo y que facilitarlo, y ejercer así una ciudadanía más plena y una democracia más directa, porque aunque todo es posible con esfuerzo y empeño, no todo vale.


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