Semana candente: Bolivia, Nueva York y las petroleras
Así es. La capital financiera del mundo, el cuartel general del imperio, el hogar de Wall Street, la ciudad de Nueva York, a través de su alcalde, Bill de Blasio, anunció un plan para quitar 5 mil millones de dólares de sus inversiones en combustibles fósiles. Además, la ciudad demandará...
Así es. La capital financiera del mundo, el cuartel general del imperio, el hogar de Wall Street, la ciudad de Nueva York, a través de su alcalde, Bill de Blasio, anunció un plan para quitar 5 mil millones de dólares de sus inversiones en combustibles fósiles. Además, la ciudad demandará legalmente a cinco poderosas empresas petroleras por su contribución al cambio climático: BP, Exxon Mobil, Chevron, ConocoPhillips y Shell. Las autoridades neoyorquinas tienen como meta retirar los 189 mil millones de dólares de los fondos de pensiones de toda Nueva York, actualmente invertidos en gran parte en empresas productoras de combustibles fósiles, en un plan de cinco años, que consideran será “uno de los esfuerzos de despojo de inversiones más significativos del mundo hasta la fecha”.Actualmente, hay cinco fondos de pensiones de Nueva York que tienen alrededor de 5 mil millones de dólares invertidos en combustibles fósiles y que serán revertidos. La ciudad y el Estado de Nueva York están estudiando formalmente los mejores caminos para lograrlo.“La ciudad de Nueva York está levantándose en pos de las futuras generaciones al convertirse en la primera gran ciudad de EEUU en quitarle a los combustibles fósiles nuestros fondos de pensiones”, fueron las palabras del alcalde Bill de Blasio.La autoridad agregó que “al mismo tiempo, estamos llevando la pelea contra el cambio climático directamente a las empresas que sabían de sus efectos e intencionalmente engañaron al público para proteger sus ganancias. Mientras sigue empeorando el cambio climático, depende de esas empresas poner el hombro a los costos de hacer que Nueva York sea más segura y más resiliente”. Paradójico que la misma semana que la capital económica y financiera del capitalismo anuncia estas inéditas medidas, Bolivia, el principal detractor discursivo del capitalismo global, en los hechos se aferra a un evento como el Rally Dakar para distraer la atención de los conflictos que se extienden por todo el país. Más paradójico aún: mientras en palabras se fustiga al “imperio”, en los hechos Bolivia sigue financiando sus bancos, gobiernos y poderosas empresas, prestándoles sus Reservas Internacionales (RIN), la liquidez de su tesoro general del estado, e incluso el ahorro jubilatorio de sus fondos de pensiones. Así, se mantiene vigente que al menos 10.438 millones de dólares Reservas Internacionales con retornos de 1,1%, además de leyes que permiten exportar el ahorro del TGN, de las AFP, al mismo tiempo que se colocan bonos “soberanos” por los que se paga 4,5%. Los muros del norte, las brechas tecnológicas, los abismos sociales, e incluso el cambio climático, se desarrollan con plata del sur.Por si fuera poco, el Banco Central de Bolivia (BCB) acaba de informar, en tono triunfalista, que por tercer año consecutivo, la “prestigiosa revista internacional” Global Finance situó a su presidente, Pablo Ramos (antes fue premiado Marcelo Zabalaga), entre los mejores banqueros centrales de América. Entre Dakar, halagos de la Global Finance, y las ininterrumpidas políticas de financiamiento del capitalismo global con el ahorro interno de Bolivia, no queda otra que tomar nota de la creciente brecha entre los dichos y los hechos.Como era de esperarse, el anuncio de Nueva York de tomar acciones concretas contra la industria petrolera no ha llegado a las portadas del New York Times, y ha pasado totalmente desapercibido en nuestro país. Pese a ello, si algo hay que destacar del alcalde de la capital del imperio es que las acciones valen más que mil palabras. Algo que a nuestras autoridades bien les haría copiar para su gestión durante el tiempo que les quede.


