Cosett, game over
En 2016 se encontró culpable de una de las tantas estafas a uno de los 16 imputados. Los otros 15 quedaron libres por prescripción. Era el caso PHS, esa compra tecnológica obsoleta que marcó el inicio del fin. Eran 2,5 millones de dólares. El ex presidente Carlos Martínez Paz debía pagar...
En 2016 se encontró culpable de una de las tantas estafas a uno de los 16 imputados. Los otros 15 quedaron libres por prescripción. Era el caso PHS, esa compra tecnológica obsoleta que marcó el inicio del fin. Eran 2,5 millones de dólares. El ex presidente Carlos Martínez Paz debía pagar 25.000 dólares por un acuerdo inexplicable. Apenas una veintena de socios salieron a protestar.Ayer se notificó la resolución del Tribunal Constitucional sobre el amparo interpuesto por los trabajadores no por el caso PHS, sino en general por la precaria situación económica y las pocas posibilidades de salir adelante. El Tribunal Departamental de Justicia de Tarija no le dio mayor importancia, pero en la apelación en Sucre se ha otorgado la tutela a la Autoridad de Telecomunicaciones y Transporte (ATT) para intervenir la Cooperativa.La ATT, el brazo operativo del Gobierno en la regularización del sector, tiene tres meses para hacer un diagnóstico técnico, social y económico para proponer las soluciones pertinentes. Es evidente que no serán ni fáciles ni indoloras.La situación económica es ruinosa aunque se maquille permanentemente y se llegue al extremo de piratear la señal de otras operadoras para seguir ofreciendo determinados canales a los usuarios. Los activos apenas incluyen montones de cables, licencias, valiosas líneas de fibra y un inmueble en la esquina de la plazuela Sucre. El valor de los activos y aportes de los socios son más un ejercicio de literatura contable que un valor real.La fuga de clientes también es masiva, aunque se intente minimizar desde todos los sectores involucrados en Cosett. El flujo de caja ya no da para pagar sueldos y cumplir con el resto de las obligaciones de la empresa y esto pasa mientras se asiste impasible al despliegue sin precedentes de las otras operadoras de cable que han peinado la ciudad llevando a cada hogar, hasta a los más alejados, internet, televisión y otros beneficios a precios más reducidos.En una mirada corta, los sueldos parecen haberse convertido en el verdadero motivo de batalla entre la parte gerencial y la sindical. La antigüedad sumada a los generosos incrementos salariales decretados por el presidente en los últimos diez años han llevado a esta empresa, como a tantas otras, a una situación crítica.Desde el sindicato se han ensayado algunas fórmulas de recortes parciales pero generales para todos los trabajadores para “poner el hombro”, pero lo cierto es que solo son remiendos para una situación que requiere una cirugía drástica similar a la que han abordado tantas otras empresas y ese parece ser el problema real.Cosett no es una empresa sino una cooperativa fallida, como tantas otras, que no ha podido competir tan pronto se ha abierto el mercado y ha ingresado la competencia de verdad. El mundo de las telecomunicaciones es el más exigente e innovador del planeta en estos momentos y no se pueden cerrar los ojos ante eso.Si la ATT quiere hacer de verdad la tarea que le ha encomendado el Tribunal debe sincerar la situación y proponer un plan técnico viable de verdad, si es que lo hay. No hay duda que en Cosett hay profesionales muy competentes que podrán ejecutarlo a la perfección. Y también los hay que no tanto.Cosett pasa por un momento traumático que hay que enfrentar con gallardía. De esta crónica de una muerte anunciada hay que sacar necesariamente conclusiones positivas. Nadie puede creer que lo tiene todo hecho. Nadie puede tumbarse a descansar. Nadie puede inventarse una realidad paralela contra los números. En este mundo globalizado, desde Tarija hay que competir con los mejores, invertir, arriesgar, y si no da, buscar otra posibilidad. Cosett se acomodó y perdió. Las consecuencias no tardarán en sentirse.


