Ahorita y estoy saliendo

Ahora se imaginarán cuanto me costó entender la cultura de la hora en Bolivia. En Bolivia hay te dicen “ahorita”, cuyo significado es un gran misterio. En el primer año de mi estadía fui a una cita a la universidad para un trabajo y su secretaria me dijo: “Ahorita viene…”....

Ahora se imaginarán cuanto me costó entender la cultura de la hora en Bolivia. En Bolivia hay te dicen “ahorita”, cuyo significado es un gran misterio. En el primer año de mi estadía fui a una cita a la universidad para un trabajo y su secretaria me dijo: “Ahorita viene…”. Ingenuamente pensaba que esto significaba que el director vendría en ese instante, pero, al contrario. Después de veinte minutos pregunté otra vez y la respuesta de la secretaria fue la misma, “¡Ahorita!”. Me puse incómodo porque tampoco quería irme y arruinar mi futuro para trabajar.Después de catorce años en Bolivia he aprendido que “ahorita” nunca significa “ahora”; y su verdadero significado puede variar “entre 20 minutos”, “una hora”, “una semana” o “nunca”.  Entonces, lo mejor en este contexto, es acostumbrarse.Mis amigos holandeses y bolivianos se divierten conmigo cuando hablamos del sistema de tiempo en Bolivia. Todos tienen el mismo problema pero nadie lo puede cambiar. El otro día me explicaban el significado de “¡Estoy saliendo!” que es una combinación de varias posibilidades “recién llego a mi casa, tengo que ducharme, vestirme, comer algo, charlar con mis papás, buscar las llaves, cargar gasolina, recoger a un amigo, ir a la cita contigo, etc.”. Así que cuando se oye esa frase, uno debe sentarse o hacer otra cosa por los siguientes 40 minutos.Bolivia tiene sus encantos y me gusta mucho vivir aquí. Soy puntual, creo que no podré cambiar nunca. Hoy en día tengo una actitud más flexible y relajada ante la impuntualidad. Siempre que pasa esto me acuerdo de la frase del escritor Douglas Adam lo dijo: “Me encantan los plazos. Me gusta el sonido chillón que hacen mientras pasan volando”. Muchas veces cuando pregunto una vez a una persona, porque siempre llegan tarde, su respuesta es “La persona con que tengo la cita también va a llegar tarde entonces para que me voy a apurar” o “en Bolivia es así y es un perjuicio a la economía porque todos toman nuestro tiempo”… y yo opino igual y creo que realmente deberíamos cambiar. No podremos cambiar a toda Bolivia pero podemos cambiar la actitud de nosotros mismos con los demás. Si tenemos una actitud de respeto hacia los demás y respeto a su tiempo, por lo menos los demás iniciarán el cambio.

*Arnold Hagens, magister en economía


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