Inflación y crecimiento económico
Una menor inflación no es motivo de preocupación debido a que es un indicador de estabilidad macroeconómica que contribuye a que las personas y las empresas tomen decisiones con confianza. Adicionalmente, evita redistribuciones arbitrarias de ingreso, especialmente contra la población más...
Una menor inflación no es motivo de preocupación debido a que es un indicador de estabilidad macroeconómica que contribuye a que las personas y las empresas tomen decisiones con confianza. Adicionalmente, evita redistribuciones arbitrarias de ingreso, especialmente contra la población más pobre. Por otro lado, una inflación más alta trae consigo una mayor incertidumbre, aquellas economías con un alto índice de precios también padecen de uno mucho más variable, afectando la calidad informativa que tienen los precios sobre la escasez o abundancia de bienes y factores. La incertidumbre puede afectar negativamente la rentabilidad esperada de la inversión y por lo tanto el crecimiento en el largo plazo. Por tanto una menor inflación, con un crecimiento de la actividad sostenible son índices de medidas adelantadas, gestiones y buen desempeño económico que han garantizado el acceso de productos de la canasta a las familias más pobres. El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó las cifras del PIB al primer trimestre de 2017, indicando una variación positiva de 3,3% de la actividad económica, el cual nos posiciona entre los países con mayor crecimiento de la región, confirmando la segunda parte de la ecuación, un crecimiento sostenido.El crecimiento de este trimestre se ha caracterizado por un sector agropecuario fuerte, con una variación de 8,6% respecto a similar periodo de la gestión anterior, proveyendo de alimentos agroindustriales al mercado interno con precios competitivos, tal comportamiento estaría promoviendo una canasta familiar con precios que reflejan la abundancia y la productividad observada en este sector respecto al año anterior. La recuperación del sector agropecuario se debió a las medidas oportunas realizadas por el gobierno central para contrarrestar la sequía de 2016, como la agilización de la inversión pública en riego, asignación de forraje, liberalización de gravámenes arancelarios, entre otros. Por otro lado, el sector de la construcción continúa siendo otro de los sectores que lidera el crecimiento económico nacional, con una variación positiva de 7,2% respaldando los impulsos de la inversión pública a proyectos productivos e infraestructura. Se debe destacar el buen desempeño de la actividad de productos alimenticios diversos (10,6%), azúcar y confitería (5,3%), papel y productos de papel (3,6%) y madera y productos de madera (3,5%), entre los más importantes dentro de la industria manufacturera.El sector de la minería a pesar de una contracción de -1,6%, en los minerales con mayor ponderación se han presentado mayores volúmenes producidos, como es el caso del Zinc (2,4%), Estaño (0,7%), Plomo (9,2%), Antimonio (6,9%). Que debido a la recuperación de los precios generalizados del sector se espera que estos volúmenes y el resto de minerales aumenten durante la gestión. Por tanto la idea de una inflación baja y estable, junto con sectores de la economía que continúan creciendo, son síntomas de buen desempeño económico y recuperación que no debemos de desprestigiar. Se debe continuar asegurando la estabilidad y confianza que durante los últimos años nos han ido caracterizando y cumplir la meta de un crecimiento sostenido en el largo plazo.
(*) La autora es economista


