Lo bueno y lo malo de la inflación
Ahora que la política económica pone preponderancia en el consumo interno, el mismo profesional indica que no es buen síntoma que la inflación esté por debajo del 2%, hace una relevancia de su opinión indicando que las economías industrializadas luchan a brazo partidos para llegar a una...
Ahora que la política económica pone preponderancia en el consumo interno, el mismo profesional indica que no es buen síntoma que la inflación esté por debajo del 2%, hace una relevancia de su opinión indicando que las economías industrializadas luchan a brazo partidos para llegar a una inflación del 2% (lo bueno es que implícitamente está reconociendo a Bolivia como país industrializado).Ahora bien, teóricamente la inflación es el aumento generalizado y sostenido del nivel de precios existentes en el mercado durante un período de tiempo, frecuentemente un año. Este incremento, trae consigo la pérdida del poder adquisitivo, es decir que con la misma cantidad de dinero compramos menos bienes. Por ejemplo, el incremento de los salarios llega a convertirse simplemente en una reposición de la pérdida de su valor (no hay un incremento propiamente dicho para el trabajador).Para el empresario privado la inflación le significa la elevación de sus costos de producción (requiere mayor cantidad de dinero para adquirir la misma cantidad de insumos, incluye los salarios). Esta elevación de costos en la empresa privada hace que sea menos competitivo frente a los productores de los países vecinos.La actual política económica, incentiva y fomenta a la economía interna, es decir considera al mercado interno como el principal actor (tanto por el lado del consumo como el de la producción). Esto se expresa por ejemplo, en que varios productos que antes solo se producían para la exportación, ahora se comercializan internamente porque los agentes económicos tienen los recursos para poder adquirirlos, es el ejemplo del amaranto, chia, azai y otros que la ciudadanía no conocía hasta hace 10 años.Este profesional, comenta que la inflación por debajo del 2% sería catastrófica porque el empresario privado no podría transferir el incremento de sus costos en su precio de venta. Esta conclusión la realiza considerando una economía estática, es decir no considera el incremento de la población ni el incremento real de los salarios, no analiza que el empresario privado al tener un incremento de su demanda (mediante el aumento de los ingresos y la cantidad de habitantes) generará una mayor producción y por tanto, una mayor utilidad. Sin tener que recurrir al incremento de sus precios. Para nosotros, los asalariados, cuanto mayor la inflación menor nuestro salario, y si es menor nuestro salario no tendremos acceso a muchos bienes, lo que reducirá nuestro bienestar.Nuevamente los analistas que mezclan sus intereses políticos con el análisis científico de la economía, logran hasta contradecir sus mismas conclusiones pasadas. Pues, con el análisis de variables económicas sueltas pretende inducir a los agentes económicos (ciudadanía) a la toma de decisiones previendo una supuesta crisis económica que añoran desde años atrás. Se olvidan del análisis de la economía como un sistema donde el cambio de una variable económica influye sobre otras; y lo principal, se olvidan de las perspectivas positivas de los bolivianos respecto al desarrollo de nuestra economía. No por nada la CEPAL nuevamente proyecta a Bolivia con el mayor crecimiento económico de la región.
EL AUTOR es licenciado en Economía


