La hora de la bicicleta
Aunque cada vez más extremadas por el mentado cambio climático, Tarija tiene condiciones para permitir el uso de la bicicleta como vehículo de transporte habitual de sus ciudadanos, especialmente jóvenes estudiantes y trabajadores de las cuadras centrales. No es necesario ser un experimentado...
Aunque cada vez más extremadas por el mentado cambio climático, Tarija tiene condiciones para permitir el uso de la bicicleta como vehículo de transporte habitual de sus ciudadanos, especialmente jóvenes estudiantes y trabajadores de las cuadras centrales. No es necesario ser un experimentado ciclista ni pertrecharse como para enfrentar el Tourmalet en el Tour de Francia, basta con tener una bicicleta más o menos adecuada, un bolso y un lugar para cambiarse de polera o camisa en el caso de que el esfuerzo o la calor se haya pasado algún punto.El uso de las bicicletas ha sido habitual en Tarija desde siempre, multitud de obreros y campesinos se desplazan diariamente en ella a sus puestos de trabajo. Muchas personas de la tercera edad todavía la utilizan para desplazarse y de paso, mantenerse en forma. Es esta última perspectiva, además de la nueva conciencia ecológica, la que ha vuelto a poner de moda el uso de la bicicleta a nivel mundial y que, evidentemente, también tiene sus efectos en Tarija.En general la tendencia mundial es marginar el uso del vehículo privado para los desplazamientos diarios privilegiando el uso del transporte público y otras formas sostenibles, como el uso de la bicicleta, además de favorecer las “ciudades caminables” con Paseos y Avenidas bien protegidas del sol o el viento. Estas medidas son orquestadas desde los municipios, que son quienes ejercen la competencia de la movilidad.Los transportes públicos se han ido ordenando, aumentando la capacidad y optando por el transporte subterráneo, en formato de metro, para las grandes ciudades o en superficie, priorizando el componente ecológico, como son los tranvías o trenes eléctricos para ciudades intermedias. Tarija se adecúa a esta última característica, si bien por el momento no se tiene previsto implementar algo similar.El transporte en bus en las ciudades del mundo ha ido creciendo con vehículos de cada mayor capacidad y apostando por combustibles limpios. La Paz es uno de los ejemplos que se utiliza en todo el mundo, pues trata de dejar atrás el micro transporte para instalar un servicio masivo que colapse y contamine menos. En Tarija, sin embargo, los micros siguen siendo altamente contaminantes y se siguen abriendo líneas de taxi trufi, que además han incorporado vehículos de más capacidad de pasajeros. Existe el plan de implementar el transporte público en ciertas zonas, pero exige un cambio de hábitos ciudadanos.Por otro lado, en Tarija desde hace unos años el colectivo Masa Crítica, adherido al movimiento mundial del mismo nombre, promueve el uso de la bicicleta como medio de transporte ideal para la ciudad. Es un cambio de paradigma que necesita todavía madurar, pero básicamente exige dejar de pensar en la bicicleta como un artilugio deportivo o de recreación para empezar a pensarlo como una solución a muchos de los problemas de la ciudad, y de los propios usuarios. Existen contradicciones entre los actores del debate que requieren una rápida adecuación para que todos hablen un mismo idioma y así poder avanzar. Simplemente se trata de importar lo que funciona: Los centros de las ciudades deben ser lugares sin tráfico privado o de velocidades tan reducidas que disipen la intención de atravesarlo. Esto también facilita la convivencia con las bicicletas. Por otro lado, las vías rápidas requieren de espacios habilitados para el uso de la bicicleta. No se trata de asfaltar jardineras y hacer puentes elevados en cada rotonda, sino de delimitar claramente el espacio y hacer una buena campaña de concienciación. Por otro lado, promover los aparcabicis y una señalización más amable contribuye a la masificación de la bicicleta.Es necesario que, si de verdad se quiere promover un cambio de hábitos, se empiecen a tomar acciones concretas de las que no cuestan tanto. El uso de la bicicleta no debe constituir un peligro para nadie, sino que debe ser vista como una opción saludable para todos. Al fin y al cabo, es una simple cuestión de respeto.


