El acento, donde debe estar
En estos días, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), al revisar las políticas educativas de Costa Rica, ha recomendado a este país invertir más en la primera infancia. Le ha observado que invierte mucho en alumnos universitarios y poco en los más pequeños....
En estos días, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), al revisar las políticas educativas de Costa Rica, ha recomendado a este país invertir más en la primera infancia. Le ha observado que invierte mucho en alumnos universitarios y poco en los más pequeños. El año pasado, le hizo la misma recomendación a Uruguay. Primera infancia es el sector “más subdesarrollado del sistema educativo”, les ha dicho esa respetable Organización a dos sistemas educativos emblemáticos de Latinoamérica. De tal observación, casi no escapa nadie en la región. Reparen bien: primera infancia ¡un sector del sistema educativo!Adivino rostros de asombro entre los lectores. ¿No corresponde a los médicos atender a los más chiquitos? Vacunas, controles periódicos, leche materna… ¿Tiene algo que hacer en esta edad el sistema educativo? Definitivamente, sí. Lo reconocieron los ministros de Educación del mundo, al firmar la Declaración de Incheon, en el 2015 y establecer las metas de Educación para el Desarrollo Sostenible. Es la lección para aprender de los países con los niveles más altos de desarrollo humano. La encuentra el lector en un informe que acaba de publicarse: “Comenzando con pie firme: Principales indicadores de la OCDE sobre la educación y el cuidado de la primera infancia (2017)”.La educación, pues, no comienza a los seis años. El Ministerio correspondiente es responsable, también, de la Educación en la Primera Infancia (0-3 años) y la Educación Inicial (4-5). Hay que poner el acento donde debe estar, pues, al no ponerlo, se comete un error histórico, que no ortográfico, con consecuencias críticas, si no se lo corrige: si no se da prioridad a la inversión en la primera infancia. Visto del lado del acierto, investigaciones recientes (2015) en más de treinta países establecen que cuantos más años de educación inicial ha tenido un niño, mayor es su rendimiento académico a los 15 años. No es casual que Cuba sea el país latinoamericano con mejor éxito escolar de sus estudiantes en las pruebas internacionales: su programa “Educa a tu Hijo” es ejemplar para la atención de la primera infancia por medio de su familia.Además de aumentar la inversión, la gestión de la política educativa tiene que expresar la prioridad del tema en sus decisiones organizativas. Que, por ejemplo, no vaya a ocurrir lo mismo que en el primer año de la escuela. Los profesores asignados han sido y suelen ser los recién incorporados, los novatos. En el momento más importante para adquirir la destreza lectora, su enseñanza y cultivo se ha puesto en manos de los maestros más inexpertos. Grave equivocación. La educación de la primera infancia no es tarea para voluntarios improvisados. ¡Docentes con posgrados tendrían que estar allí! Sí, señor.Pero no es tarea solitaria del sector educación, claro que no. Los centros de cuidado diario y los programas centrados en la educación de la familia corresponden, también, a otros sectores. Lo que sí les corresponde, indelegablemente, a los ministerios de Educación es la rectoría de la propuesta pedagógica de todos los centros y programas que atienden a los niños, desde el nacimiento.¡Es una cuestión de acento!
*El autor es doctor en Ciencias de la Educación


