Cosett y el fin de las Cooperativas
La Cooperativa de Servicios Telefónicos de Tarija es un buen ejemplo de la deriva que ha tomado este tipo de empresas colectivas, administradas por no profesionales ni propietarios, incapaces de adaptarse a su presente. Cosett vivió feliz mientras era un monopolio; mientras la gente solo...
La Cooperativa de Servicios Telefónicos de Tarija es un buen ejemplo de la deriva que ha tomado este tipo de empresas colectivas, administradas por no profesionales ni propietarios, incapaces de adaptarse a su presente. Cosett vivió feliz mientras era un monopolio; mientras la gente solo utilizaba el teléfono local y sólo tenían una opción para elegir. Los profesionales fueron aprendiendo a medida que la empresa crecía por pura inercia y los Consejeros entraban e intentaban, a toda costa, mantenerse. Esto último es quizá lo único que no ha cambiado.Cosett camina hacia la extinción por una sencilla razón: la telefonía fija local camina hacia la extinción. El PHS, más allá de las irregularidades que rodearon este proyecto, y que no son pocas, fue el error estratégico que demostró que la empresa no entendía su propia naturaleza. El camino para crecer era internet… pero hacían falta recursos. Y los recursos se esfumaban fuera quien fuera que estuviera en el Consejo de Administración o en el de Vigilancia.El sector de las telecomunicaciones se ha convertido en el más competitivo del mundo. Las cinco mayores empresas de 2017: Apple, Google, Microsoft, Amazon y Facebook tienen que ver con ello. Operadores, desarrolladores, soportes… toda una industria gira en torno al negocio de las comunicaciones, el mismo en el que se desarrolla Cosett. Por alguna extraña razón, por esas taras que nos acompañan, insistimos en que Tarija y sus empresas viven al margen del mundo, cuando no es así.Cosett no ha sabido adaptarse a las nuevas ofertas de la comunicación, dedicadas al ocio y la recreación, y mientras en los Consejos de Administración y de Vigilancia se tomaban decisiones erróneas que conducían a la Cooperativa al ostracismo entre los trabajadores se consolidaba una estructura sindical sólida con la particular virtud de mirarse muy bien el ombligo en toda situación.Los cimientos estaban minados de tanto robar, cuando el Gobierno de Evo Morales empezó a dictar decretos en supuesto favor de los trabajadores sindicalizados, como los incrementos salariales muy por encima de la inflación o los dobles aguinaldos, el edificio no tardó en quebrar. Con respirador Cosett ha logrado alargar la agonía hasta 2017. El Sindicato apenas ha aceptado la no cancelación de algún beneficio y analizado un recorte salarial lineal de hasta el 30 por ciento, una medida que sería poco efectiva en cuanto Morales y el MAS vuelva a ponerse el chip electoral ofreciendo dádivas con plata ajena.Pasó lo inevitable, mientras Cosett se comía todos sus ingresos por la parte de los espurios intereses consejeriles o por la de los gastos en personal, las otras empresas instaladas en Bolivia empezaron a invertir en tecnología de verdad. Internet rápido y televisión digital, de verdad, y compatible con la telefonía que sí se utiliza, la celular. El falso regionalismo de “la empresa de los tarijeños” cuando el valor accionario se ha disparado haciendo muy reducido el grupo de “tarijeños” que pueden acceder o la insistencia de que solo en Cosett se podrán ver todos los canales locales de televisión como producto exclusivo a ofrecer son argumentos que pesan poco en la balanza frente a los déficits de servicio, calidad y comodidad. Ni siquiera se puede cancelar en un banco…Es evidente que en la Cooperativa de Servicios Telefónicos de Tarija es hora de tomar decisiones. La renuncia de todos los consejeros seguramente sería una buena medida para empezar, aunque después tuvieran que quedar en funciones para evitar la ingobernabilidad. Nadie de los que hasta el momento han participado en el último conflicto ha planteado una idea que haga viable a la Cooperativa más allá de dos o tres años. Estudiar fórmulas para que ingrese capital privado es una de las opciones que se plantean desde otros foros; aunque existen muchas dudas de que, más allá del valor patrimonial, por sus inmuebles, la empresa tenga viabilidad. El rubro es de los que demandan fuertes inversiones y Cosett se ha quedado demasiado atrás.


