Saber cómo endeudarse
Ha tenido que salir de escena el ex ministro Luis Arce Catacora y ratificarse que no se trataba de un pico temporal ni coyuntural para que se asuma como un problema general. Tarija, obviamente, lo sintió antes porque el 90 por ciento de su presupuesto depende de las exportaciones del gas que...
Ha tenido que salir de escena el ex ministro Luis Arce Catacora y ratificarse que no se trataba de un pico temporal ni coyuntural para que se asuma como un problema general. Tarija, obviamente, lo sintió antes porque el 90 por ciento de su presupuesto depende de las exportaciones del gas que sale de sus entrañas, pero era cuestión de tiempo que el resto de entidades subnacionales, sin posibilidad de endeudarse para tapar sus agujeros, lo empezara a sentir. No se trata de un problema de gestión sino de modelo. De ligar el destino de proyectos de desarrollo a ingresos inciertos derivados de la venta de un producto en cuyo precio no puedes incidir y sobre el que, además, ha fallado el control previo de los flujos.El dispendio con el que se manejó la Gobernación de Tarija hasta 2014, en los años de mejor bonanza, ha provocado un sobre endeudamiento que no solo se podría subsanar con un crédito puente o una gestión administrativa más eficiente, puesto que equivale al 100 por ciento del presupuesto anual. Es necesario tomar medidas profundas y hay cosas que preocupan todavía más que el propio camino del endeudamiento: No saber qué proyectos exactamente se están salvando y cuáles no. No saber cómo y quién aprobó unos proyectos que hoy por hoy se revelan como innecesarios. No poder identificar en que proyectos se fue la bonanza del departamento castigado a vivir del gas.De momento la intención del Presidente Evo Morales y su gabinete hace a una visión común de la situación del país, sin embargo ahora toca definir con celeridad los plazos, montos y tasas de interés con los que las Gobernaciones y Municipios van a poder contar. De nada serviría que el procedimiento se alargara en el tiempo en similares términos en los que se gestionó el famoso fideicomiso. En aquella ocasión era el Gobierno el principal beneficiario, puesto que esos recursos solo podían servir para financiar las contrapartes de los proyectos en concurrencia, y aun así, desde el anunció hasta la concreción pasaron meses eternos.Este anuncio por parte del Gobierno llega en un momento en el que la Gobernación ya ha puesto en ventanilla del Ministerio la solicitud concreta del Registro de Operaciones de Crédito Público para contratar dos créditos con dos entidades privadas. No se trata ahora de entrar en competencia sobre qué camino conviene más o menos, puesto que las urgencias en el departamento de Tarija son grandes.Detrás de la pelea entre Gobierno y Gobernación por las responsabilidades y culpas del endeudamiento, por una solución de conveniencia para todos y del resto de intereses políticos, existen centenares de rostros humanos que perdieron su trabajo, de ingenieros sin cobrar, de proveedores que facturaron su mercadería pero nunca se la pagaron, de albañiles que emigraron o de administrativos que se convirtieron en choferes o taxistas, de decenas de puestos de comida rápida informales, de jóvenes que apenas pudieron optar a un salario mínimo y de otros menos jóvenes que tuvieron que renunciar a su caja de salud o su aporte a la AFP para que la boleta se viera algo más decente.En este contexto, es necesario que el Gobierno transparente cuanto antes las condiciones de este nuevo ofrecimiento y que, del mismo modo, la Gobernación enmarque sus previsiones y cálculos en la prudencia. Endeudarse es sin duda el último recurso al que cualquier familia querría acudir y desde luego es necesario conocer al detalle todas las respuestas a la infinidad de preguntas que rodean un asunto delicado de este tipo.En los dos años largos que la Gobernación de Tarija, desde su limitada autonomía, le pide al Gobierno que defina su ayuda la dependencia económica del gas no ha cambiado, pero el contexto sí. Urge tomar decisiones y sobre todo, transparentar los detalles.


