Un municipio campesino

Aproximadamente el 12 por ciento del censo de Cercado, que actualmente supera los 205.000 habitantes vive en el área rural. Según el Censo de 2012, en Cercado urbano vivían 179.561 habitantes mientras que en el área rural vivían 25.814 habitantes. En el análisis de datos se evidencia...

Aproximadamente el 12 por ciento del censo de Cercado, que actualmente supera los 205.000 habitantes vive en el área rural. Según el Censo de 2012, en Cercado urbano vivían 179.561 habitantes mientras que en el área rural vivían 25.814 habitantes. En el análisis de datos se evidencia también una mayor composición de población joven en el área rural. En 2012 el 29,91% de la población rural de Cercado tenía menos de 15 años mientras que la urbana era del 28,07 por ciento. El siguiente tramo de edad, entre los 15 y los 35 años representa un 29 por ciento en lo urbano mientras que en lo rural llega al 32,8 por ciento.La aprobación de la mancha urbana, tan resistida desde ciertos sectores del área rural vino después del censo, pero en principio se evidencia que se ha fijado población joven en el medio rural. Todo parece indicar que a los jóvenes nacidos y crecidos en el área rural no les complica la vida mantenerse en sus lugares de origen y desarrollarse ahí o en la capital. Dentro de los 25.000 ciudadanos del área rural, hay los que viven más lejos y los que viven más cerca del área urbana. Difícilmente se pueden comparar las condiciones de vida de los vecinos de la Quebrada de Cajas con las de los vecinos que habitan en Turumayo, o las de Laderas con las de Cella o El Portillo.El debate es apasionado en las redes sociales y también a pie de calle. Cercado y el municipio de Tarija siempre ha sido un municipio con profunda raíz rural y el roce entre familias ha sido habitual. También el respeto y la colaboración. Últimamente, tal vez como una consecuencia más del incremento de recursos que ha alimentado odios y rencillas, se ha creado una especie de polarización que divide campo y ciudad y que tiene en el Prosol la principal arma arrojadiza. Para unos la inversión es mínima en el área rural, para otros el Prosol y otros muchos proyectos llevados a cabo por la Alcaldía, subgobernación, Gobernación y Gobierno Nacional tienen por beneficiarios a ese 12 por ciento de población rural, pero sin embargo los precios de la canasta familiar no paran de incrementarse y son vulnerables ante la más mínima inclemencia del tiempo. Para los campesinos la desatención es recurrente y con la duplicidad de Gobierno Municipal y Subgobernación no ha hecho más que empeorar, incrementando los matices políticos. Las demandas son las mismas de siempre: agua, alcantarillado, luz, etc. Servicios básicos de primera necesidad.En términos presupuestarios, es cierto como sostienen Rodrigo Paz y Johnny Torres que la inversión en el medio rural es mayor que en el área urbana y ni que decir si se compara con los ingresos por cualquier concepto. La cuantía que ingresa el municipio desde el ámbito rural es insignificante.En ese sentido, una disgregación del área rural para convertirse en un nuevo municipio no resolvería en absoluto los problemas de las familias campesinas que han decidido quedarse en sus residencias y sostener así un medio rural vivo que a todos beneficia.Municipios rurales hay muchos. El Puente, Yunchará, Padcaya. Municipios que pierden población a marchas forzadas, que pierden iniciativa productiva por su falta de competitividad y cuyo Gobierno Municipal, entendido como institución, es incapaz de ayudarlos por la escasez de recursos que manejan. Si existe un problema de representatividad es importante que se corrija, porque la esencia chapaca tiene que ver con su mundo rural y no puede forzarlo a desaparecer. Ni el partido mayoritario ni el que a nivel nacional es referente del sector campesino decidió incorporar a sus filas a sus líderes privilegiando invitados y a otros sectores. Lo que no puede ser es que el reclamo sea una simple plataforma política previa al Congreso Campesino más caliente de los últimos años, porque después los compromisos hay que cumplirlos.


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