Cambios saludables

Tanto Gobernación como Alcaldía deben aplicarse en hacer la tarea antes de que se agoten los meses y es que, como es sabido, las suertes se deciden ya en las elecciones presidenciales de octubre de 2019 y poco más se podrá correr después para adecentar una u otra gestión.En ese sentido, el...

Tanto Gobernación como Alcaldía deben aplicarse en hacer la tarea antes de que se agoten los meses y es que, como es sabido, las suertes se deciden ya en las elecciones presidenciales de octubre de 2019 y poco más se podrá correr después para adecentar una u otra gestión.En ese sentido, el primero en dar un paso adelante ha sido el alcalde Cercado Rodrigo Paz que ha sustituido a tres de sus siete secretarios dejando de lado algunas consideraciones políticas que habían salvaguardado los equilibrios.Rodrigo Paz mueve ficha en Turismo, donde coloca a una de sus colaboradoras más cercanas, Gabriela Pacello en reemplazo de Rita Miranda, quien ha cumplido una labor relevante desde la gestión de Óscar Montes por revalorizar el potencial turístico de Tarija. Pacello se concentrará ahora en darle un nuevo impulso en la proyección nacional para atraer visitantes del país.También se ha reemplazado al secretario de Obras Públicas Gonzalo de los Ríos, uno de los funcionarios con mayor recorrido en la Alcaldía y que también proviene de la gestión de Óscar Montes. De los Ríos ha mantenido un bajo perfil político y se ha volcado en lo técnico, si bien algunas de las últimas obras de Montes, que siguieron bajo su dirección no han corrido la mejor de las suertes, como la Terminal de Buses en Torrecillas, el “Mirador” del Campesino o el Mercado Central, una obra emblemática pero ejemplo de lo despacio que pueden avanzar las cosas.En reemplazo de De los Ríos llega otro funcionario de largo recorrido como Rodrigo Ichazú, con unos quince años de gestión municipal a las espaldas en diferentes cargos. A Ichazú le toca ahora lidiar con el mercado central y desplegar la agenda de Rodrigo Paz; los puentes sobre el Guadalquivir y entre los barrios, las circunvalaciones o el traslado del Botadero Municipal suponen los principales desafíos para el corto plazo que queda.Más expectativa ha generado el relevo en la Secretaría de Movilidad Urbana pues hasta la fecha estaba en manos de Rodrigo Figueroa, hombre de absoluta confianza del presidente del Concejo Municipal, Alfonso Lema Grozs. Figueroa se va y asume un duro como Rolando Ruíz, por años gestor de la hoy Entidad Municipal de Aseo Urbano de Tarija y que se las sabe todas. A Ruíz le toca ahora gestionar el nuevo paradigma de movilidad que pretende la ciudad, integrando carriles bici, implementando el servicio público de transporte y sobre todo, lidiando con el transporte privado de transporte que reclama por nuevas tarifas y a quien se le exige nuevas condiciones. Sin duda se le avecina una dura negociación a Ruíz.A su vez, quien tome la posta de Ruíz también enfrentará una modernización del servicio además de asumir responsabilidades en el traslado del Botadero Municipal desde Morros Blancos a otras zonas alejadas de la ciudad.La gestión municipal es la que más de cerca toca a los ciudadanos y la más expuesta al escrutinio diario. También es la más difícil de tapar con obras de cemento, pues de lo que se trata es sobre todo de prestar buenos servicios a los ciudadanos, en ese sentido, Rodrigo Paz ha decidido tomar el toro por los cuernos en plena incertidumbre de ingresos municipales y cambiar un nuevo equipo que le acompañe en la media legislatura que queda hasta el momento en el que habrá que tomar decisiones.Es recomendable, por tanto, que la gestión de las obras, la gestión del transporte público y privado y la promoción turística y cultural se desliguen de la deriva política y tomen nuevos bríos antes de agotar los meses.Cambiar en el momento oportuno siempre es saludable. En anteriores semanas también se renovó la Asamblea Legislativa Departamental y en pocos días también se esperan cambios dentro del Gabinete de la Gobernación de Tarija. Para hacer una buena o mala gestión no solo se requieren recursos económicos, sino fortaleza de espíritu y hambre de servicio. El tiempo juzgará si se tomaron buenas o malas decisiones.


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