La ciudadanía universal y un mundo sin muros
Durante dos días, alrededor de 700 delegados internacionales se reunieron para dar lugar a la III Cumbre Mundial de los Pueblos cuyo eje principal son los derechos de movilidad de las personas.El encuentro que busca instalar en la agenda la implementación de una ciudadanía universal, estuvo...
Durante dos días, alrededor de 700 delegados internacionales se reunieron para dar lugar a la III Cumbre Mundial de los Pueblos cuyo eje principal son los derechos de movilidad de las personas.El encuentro que busca instalar en la agenda la implementación de una ciudadanía universal, estuvo cargado de críticas aún antes de comenzar. El gobierno destinó 4.5 millones de bolivianos para la organización de la conferencia lo que generó el disgusto de muchos. Otra de las críticas la despertó el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien se mostró a favor de “un mundo sin muros” mientras que él mismo mandó a construir un muro en la frontera entre Ecuador y el Perú. Si bien la conferencia busca promover la ciudadanía universal y generar así un avance en la inclusión de América Latina, Evo Morales se separó de la mayoría de los países de Latinoamérica, al manifestarse en contra del pueblo venezolano. Mediante un tweet, el mandatario le pidió a Maduro que le “de duro” a los “golpistas”, asegurando que el pueblo latinoamericano está de su lado.Los muros entre pueblos no protegen, así lo dijo Evo Morales durante el encuentro. Repudiando la política migratoria de Donald Trump, el presidente de Bolivia defendió el libre desplazamiento de las personas y afirmó que los muros agreden, dividen, asfixian, discriminan y promueven miedo como así también racismo.Alegando que todo ser humano tiene derecho a la movilidad humana, Evo Morales propone la reconfiguración de las fronteras. El temor es que todo lo expuesto durante la conferencia represente solamente un ideal, en lugar de lograr que se ponga en práctica.Un mundo sin muros no significa un mundo sin seguridad. Es cierto que todos tenemos derecho a transitar por el mundo, pero respetando las normas. Los gobiernos deben ser los encargados de generar políticas de protección de los derechos de las personas que migran. Como así también deben ser los responsables de mantener el máximo nivel de seguridad en las fronteras de su territorio.A fines del año pasado, el gobierno boliviano implementó un censo biométrico a ciudadanos extranjeros, a fin de evitar el ingreso ilegal al país. Buscando medidas alternativas a la construcción de muros, el gobierno encontró en la biometría una solución eficiente. Siguiendo los pasos del Perú, quien implementó desde el año pasado el pasaporte biométrico desarrollado por la empresa francesa Imprimerie Nationale, el país vecino decidió atacar el problema mediante el uso de tecnología. Tal como lo expresó el ministro de Gobierno, Carlos Romero, la manera de enfrentar el ingreso ilegal de personas provenientes de otros países, es controlando el acceso.Hablar de un mundo sin fronteras, donde todas las personas tengan derecho a desplazarse libremente y donde nadie pueda prohibirles la entrada, durante una conferencia suena ideal. Pero en la práctica, improbable. En vez de destinar 4.5 millones a la organización de un evento, el gobierno podría haber utilizado esa plata para el desarrollo de políticas que realmente aseguren la movilidad de las personas y su seguridad. De ese modo, podría haber demostrado con el ejemplo, en vez de simplemente debatir durante dos días sin lograr cambios.El hecho de que el gobierno boliviano haya implementado un censo biométrico para evitar que personas con antecedentes ingresen al país, demuestra la preocupación por asegurar las fronteras, aquellas que el presidente busca derribar. La libre movilidad de las personas es un derecho que debe perseguirse. Del mismo modo, deben defenderse los derechos de los migrantes. No se le puede negar el ingreso a un país a una persona por su religión o cultura. Sin embargo, tampoco pueden abrirse las puertas de un país, de par en par, sin controlar a aquellos que entran y salen.Antes de pensar en el desarrollo de una sociedad universal en la que todos habiten bajo su “madre tierra”, deben perseguirse objetivos más alcanzables. Primero habría que ver cómo funciona Bolivia con sus vecinos y así apoyar una mayor integración regional, que no está muy desarrollada actualmente. El gobierno boliviano debe demostrar de qué forma puede poner en práctica todo aquello que se expresó durante la conferencia. Sin dudas son ideas innovadoras, pero por el momento no son más que eso, ideas.


