Las intervenciones se hacen con plata
Según el plan de electricidad, dentro del marco de la Agenda Patriótica 2025, hasta diciembre de 2012 el sistema eléctrico boliviano abastecía a un total de 2.303.144 hogares; para ello se disponía de 3.007,9 kilómetros de líneas del Sistema Troncal Interconectado (STI) y de 1.384,8...
Según el plan de electricidad, dentro del marco de la Agenda Patriótica 2025, hasta diciembre de 2012 el sistema eléctrico boliviano abastecía a un total de 2.303.144 hogares; para ello se disponía de 3.007,9 kilómetros de líneas del Sistema Troncal Interconectado (STI) y de 1.384,8 Megawatios (MW) de capacidad de generación en el SIN y 179,4 MW en Sistemas Aislados, que incluía Setar. La demanda máxima histórica registrada en el SIN fue de 1.109 MW y la máxima prevista para la gestión 2013 era de 1.246 MW.El 29 de diciembre de 2012 se efectuó la nacionalización de las empresas de energía eléctrica que eran administradas por IberBolivia, filial de la española Iberdrola S.A.: Empresa de Electricidad de La Paz S.A. (ELECTROPAZ); Empresa Luz y Fuerza de Oruro S.A. (ELFEO); Compañía Administradora de Empresas de Bolivia S.A. (CADEB) y Empresa de Servicios Eléctricos S.A. (EDESER); medida justificada a raíz de cobros desiguales en los departamentos de La Paz y Oruro, en las tarifas del servicio eléctrico entre las áreas urbanas y rurales, lo que permitió nivelar las mismas, reduciéndolas hasta en un 50% en el área rural del departamento de La Paz, caracterizado históricamente por sus niveles elevados de pobrezaEl Gobierno se hacía cargo entonces de su responsabilidad para invertir y generar desarrollo en el país, puesto que hasta entonces la demanda se tuvo que ajustar a la oferta, limitando de esa manera el desarrollo industrial y estratégico de Bolivia. Según los datos del Comité Nacional de Despacho de Carga, el 37 por ciento del consumo era domiciliario, el 27 industrial y el 18 por ciento el general. El record de producción en 2016 se cifró en 1.458 megawatios. Hoy llega a casi 2.000 megawatios y se analiza la posibilidad de exportar.Había recursos y voluntad. Una de las primeras medidas que tomó el entonces Ministro Juan José Sosa fue la de conectar Tarija al Sistema Nacional que permitía garantizar el suministro frente a una sobrepasada empresa como Servicios Eléctricos de Tarija, forjada con el esfuerzo de los tarijeños en tiempos de olvido y enclaustramiento. La llegada del SIN no fue gratuita, pues llegó directamente al Chaco, donde se instaló la Termoeléctrica del Sur de forma que se despejaron las dudas de la capacidad de cubrir la demanda. Hasta hoy siguen existiendo sistemas aislados en Tarija que no pueden conectarse al SIN que funciona con gas tarijeño.Con Sosa se abrió la posibilidad, por primera vez, de intervenir Setar que por entonces administraba el gabinete de Lino Condori. Sosa, Condori y su equipo compartían siglas pero no visiones ni ideologías. Los tarijeños rápidamente desconfiaron de las verdaderas intenciones de intervenir una empresa precaria pero con un enorme volumen de facturación para la costumbre y que fue construida a pulso. En la pelea intervino el simpar Ministro de la Presidencia de aquel entonces, Juan Ramón Quintana, quien le acabó dando la razón a Condori, Ruíz y Vega que lograron aplazar la decisión hasta que se lograra el título habilitante que, entre otras cosas, suponía desprenderse de los activos de generación. Cuando asumió el Ministro Luis Alberto Sánchez, también tarijeño, diseñó un plan de hidroeléctricas que, al menos en Tarija, poco avanzan y también posó sus ojos sobre Setar, la empresa del servicio precario. Solo la verbalización de la posibilidad de la intervención en paralelo al proceso de institucionalización encomendada a un Directorio que finalmente ha resultado más problemático que ejecutivo, provocó una ola de errores de facturación y servicios que provocaron a su vez un colapso en la atención al cliente. La empresa tocaba fondo pero tampoco pasaba nada. Los tarijeños pronto volvieron a desconfiar de todos aquellos errores casuales y de las amistades e intereses detrás, o al lado, de la operación.Sánchez tampoco intervino Setar y en enero se quedó sin las competencias de electricidad que pasaron a un Ministerio específico en manos de Rafael Alarcón. El caso de los cobros irregulares se ha solucionado y los problemas técnicos han vuelto, por decirlo tristemente, a un nivel normal, aunque Setar siga atravesando miserias como tener que esperar tres meses para que alguien compre el cable con el que instalar nuevas conexiones, es decir, nuevos socios, porque algo no muy claro ha pasado con el cable anterior. Alarcón no habla de intervención hace meses, más al contrario, ha decretado un tarifazo del 3 por ciento justificado en el incremento de planillas y gastos de operación que tendremos que pagar entre todos los usuarios. Las intervenciones, al menos lo que se dice en los manuales, se hacen con recursos frescos y tijeras. Dinero para tapar los agujeros, tijeras para cortar lo que sobra y más dinero para poner a la empresa en una senda de crecimiento.De momento lo que no hay es dinero, así que convendría dejar de hacer cálculos políticos sobre conveniencias y ponerse a trabajar para prestar un mejor servicio. Que falta hace.


