Tiquipaya y el punto de no retorno
salvo la de un par de consultores a sueldo, además de una atribulada y olvidadiza cobertura de los medios públicos fue lo que dejó la Conferencia Mundial de los Pueblos clausurado el miércoles en Tiquipaya.Tampoco se esperaba que el documento diera una solución definitiva a la migración...
salvo la de un par de consultores a sueldo, además de una atribulada y olvidadiza cobertura de los medios públicos fue lo que dejó la Conferencia Mundial de los Pueblos clausurado el miércoles en Tiquipaya.Tampoco se esperaba que el documento diera una solución definitiva a la migración mundial, pero sí algo de aire fresco a un discurso encallado entre el victimismo y la caridad cristiana que no ha resuelto ningún problema al respecto. El decálogo extractado habla de una visión humanista de la migración, de la eliminación de los centros de detención y destrucción de los muros físicos, de crear una Defensoría Mundial de los Pueblos, de favorecer la movilidad intrarregional, de gastar menos en guerras y más en integración, de frenar las redes del delito transnacional con mejores medios y de apostar por la política municipal, tan in, en estos asuntos de competencia transnacional. Para un departamento como Tarija, víctima de trata en su conjunto, con tres fronteras porosas y con una amenaza de “muralizar” al otro lado, donde Mauricio Macri ha decidido impulsar políticas de criminalización de la migración, que no resuelven problemas pero sí dan votos, el documento es un conjunto de buenas intenciones.El objetivo de la Cumbre, quizá desmesurado, era polarizar con Donald Trump y generar un foco de irradiación de políticas alternativas desde Tiquipaya, el corazón de Bolivia y del continente. Con esas pretensiones, el objetivo ha quedado lejos de lo pretendido. La presencia en los medios internacionales ha sido paupérrimo, quizá por el contenido, quizá por el nivel de los invitados.A Tiquipaya llegó Rafael Correa, el ecuatoriano ya liberado de su banda presidencial no ha dejado de ser un intelectual comprometido, pero pragmático. Correa ha teorizado y verbalizado sobre la ciudadanía universal que Ecuador practica, pero poco ha calado entre sus socios. Correa también pudo explicar como la mejor forma de luchar contra la migración es desarrollando los países. Correa fue el principal impulsor del Banco del Sur, que debía repatriar las Reservas Internacionales de los bancos “del imperio” para ello, pero a la que nadie, ni Evo, hizo caso.Las reservas siguen en los bancos del Imperio, algunos se lavan la conciencia financiando ONG y Fundaciones, como para las que trabaja el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el más inexplicable de los asistentes, que luego de haber fracasado en su labor de mediación en Venezuela llegó a Bolivia para impartir una ponencia y acabó cuadrado en la foto en la que Morales arenga a Maduro. Poderosos bancos y fundaciones, la prensa española omitió este jugoso detalle.La Cumbre no fue lo que era. Mucha estrategia y poco corazón. La mecha no prendió. El MAS anda desconectado. Pedirle que se reinvente después de once años y medio en el poder resulta complicado, incluso alguna gota de aire fresco en forma de novedad que le devuelva la conexión con las bases parece asunto vedado. Tal vez solo sea cuestión de volver a las bases, al inicio, y volver a ser coherente entre lo que se predica y lo que se ejecuta.


