26 años y sumando

Claro está que somos hijos, herederos de una historia en la que han participado grandes hombres y mujeres y que cargamos una tradición y un espíritu forjado, sobre todo, en la adversidad. Una vez al año celebramos el cumpleaños; hoy; 26 años. Este día nos hacemos más conscientes del...

Claro está que somos hijos, herederos de una historia en la que han participado grandes hombres y mujeres y que cargamos una tradición y un espíritu forjado, sobre todo, en la adversidad. Una vez al año celebramos el cumpleaños; hoy; 26 años. Este día nos hacemos más conscientes del legado que portamos.El País nació por el empeño, sobre todo, de Jimmy Borda, convencido de que era necesario crear en Tarija un medio escrito moderno y comprometido con su tierra. Un medio de aquí, que contara las cosas de aquí y que las llevara allá. Un medio que también tuviera la jerarquía suficiente para hacer que los tarijeños participen del debate nacional en los asuntos esenciales de construcción de país.En las páginas de El País se han narrado gestas gloriosas y días horribles para los y las tarijeñas con el boom del gas y la lucha autonómica como ejes vertebradores de la historia de los últimos 26 años. El apoyo a nuestros equipos, los dramas de las fronteras, las miserias de la gestión, el continuo transcurrir del ser tarijeño como protagonista, como beneficiario, como paciente, independientemente de donde haya nacido o crecido han sido nuestras señas de identidad y lo seguirán siendo.Vivimos en tiempos difíciles para la libertad de expresión, pero sobre todo, para la libertad de prensa. Nunca el poder se ha sentido tan vulnerable y ha intentado controlar tanto los instrumentos de control y fiscalización como son los medios de comunicación. Son tiempos en los que la información fluye por las redes sociales y en los que cualquiera puede construirse una revista o una web y auto declararse pionero, voz o defensor, para inmediatamente ponerse al servicio de una de las partes en el eterno conflicto político. Son tiempos en los que no se acepta la discrepancia. Ni siquiera la duda. Tiempos en los que los poderosos se han rodeado de ejércitos de aduladores incapaces de señalar un error ante el riesgo de perder la pega y que tan flaco favor le hacen a la democracia.En ese contexto, los medios más pequeños sufren o desaparecen. También los grandes. En El País tenemos la suerte, caro lector, de gozar de su preferencia. Una elección que se soporta en unas raíces profundas de compromiso con el rojo y blanco, la unidad departamental y el desarrollo sostenible dentro de un país y un continente sólido e independiente. El rubro evoluciona a velocidades de crucero. Nuestro compromiso pasa por no escatimar esfuerzos para traer a Tarija todas las innovaciones y tendencias que fundamentalmente garanticen el trabajo independiente y comprometido que, hace 26 años, Jimmy Borda imaginó para El País. En este siglo XXI de los populismos de derechas y de izquierdas, de los exabruptos y el culto al líder, del control y la post verdad, El País redobla la apuesta por Tarija y por su gente con la fórmula más vieja del periodismo: escuchar por encima de todo a sus lectores.


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