La vida que sostienes
Si el hombre sabio respondía que estaba vivo, el chico aplastaría rápidamente al pájaro y diría: “No, está muerto”. Si el hombre sabio decía: “El pájaro está muerto”, el chico le enseñaría el pájaro con vida.Los chicos consiguieron que el hombre sabio los recibiera, el que...
Si el hombre sabio respondía que estaba vivo, el chico aplastaría rápidamente al pájaro y diría: “No, está muerto”. Si el hombre sabio decía: “El pájaro está muerto”, el chico le enseñaría el pájaro con vida.Los chicos consiguieron que el hombre sabio los recibiera, el que sostenía al pájaro le preguntó: “Hombre sabio, ¿el pájaro está vivo o muerto?”El hombre sabio permaneció en silencio durante unos instantes. Después se agachó hasta que quedó a la misma altura que el chico y le dijo: “La vida que sostienes está en tus manos”.


