¿Qué se guarda Oliva?

Después de un año concentrados en superar la crisis económica con un Plan de Rescate diseñado para la política, más que para la economía, por aquello de que proponía prácticamente que el Ministerio de Economía emitiera un cheque casi en blanco y de libre disposición para que el...

Después de un año concentrados en superar la crisis económica con un Plan de Rescate diseñado para la política, más que para la economía, por aquello de que proponía prácticamente que el Ministerio de Economía emitiera un cheque casi en blanco y de libre disposición para que el Gobernador y sus secuaces lo invirtieran en lo que a su juicio eran las prioridades departamentales. Un planteamiento excesivo en lo político pero también inconsistente en lo económico. Para los Arces Catacoras y compañía fue un intento de burla; para otros por entonces aún cercanos a Oliva, un exceso de prepotencia, la misma que viene caracterizando la gestión desde 2015.Durante todo 2016 se discutió si el agujero de Lino Condori era de 4.500 o de 2.100. Todos tiraron cifras sin criterio y sin credibilidad. Ese año igual pasaron por el departamento más de 2.000 millones de bolivianos, una cifra nada desdeñable respecto a la de otras gestiones y que decir respecto a la de otros departamentos. En junio todavía no sabemos en qué se invirtieron esos recursos más allá de las costosas campañas de automarketing externalizadas pese al ejército de comunicadores a su servicio.Hasta junio, la Gobernación ha intentado negociar un crédito con la banca privada, pero para ello necesita la autorización del mismo Ministerio de Economía. La propuesta es casi idéntica pero la cuantía mucho menor, 100 millones de dólares para que los chicos de Adrián Oliva los administren en lo que consideren. La Gobernación, en su línea, esgrimió papeles antiguos, como aquel que autorizaba un endeudamiento de hasta 700 millones de dólares sin haber tomado el recaudo de iniciar la gestión para actualizarlo. El Gobierno le pide que detalle sus intenciones y alguna garantía finalista que en este caso no existe.Lo cierto es que un crédito de esas dimensiones a diez años y al 6 por ciento de interés implica unas cuotas sobre los 10 millones de bolivianos mensuales. Un volumen significativo contando que los ingresos actuales son el 55 por ciento de lo que era, que apenas superarán los 50 millones de bolivianos y que las proyecciones a corto plazo en hidrocarburos no son precisamente optimistas.Lo paradójico del caso es que la Gobernación culpa de todos los males al dispendio de Lino Condori mientras plantea endeudamientos caros a medio plazo para continuar con las obras de Lino Condori y sin que ni siquiera se hayan hecho públicas unas auditorías que, supuestamente, se encargaron a principios de gestión y de las que nada se sabe.Lino Condori y su gabinete del Movimiento Al Socialismo publicaba mensualmente en la página web un informe de ejecución con los ingresos y gastos además de haber publicado todos sus informes de gestión. El Gobernador Adrián Oliva ha mantenido en su página web la pestañita que dice “gestión transparente” en la que la información del 30 de abril en adelante es inexistente en su mayoría, salvo algún informe irrelevante en el que se elaboran, sin detallar, algunos informes de auditoría.La transparencia no se predica, se ejerce.


Más del autor