El post día del maestro
El capítulo responsable de nuestro no desarrollo y las comparaciones son peores si se hace referencia a lo que invierten nuestros vecinos.La inversión, en términos porcentuales sigue siendo minúscula en comparación con otros Ministerios como el de Defensa, Gobierno o Presidencia. Apenas 300...
El capítulo responsable de nuestro no desarrollo y las comparaciones son peores si se hace referencia a lo que invierten nuestros vecinos.La inversión, en términos porcentuales sigue siendo minúscula en comparación con otros Ministerios como el de Defensa, Gobierno o Presidencia. Apenas 300 millones, un 5 por ciento. En el capítulo de gasto social y productivo, para este 2017 se ha presupuestado supere los 20.000 millones de bolivianos supone un 15 por ciento de las cuentas públicas en este concepto.El volumen parece alto pero esencialmente se va en pagar el personal esencial de los centros educativos; maestros y otros profesionales que contribuyen al mantenimiento. Según las cifras ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística, en Bolivia existen 179.689 profesionales de la enseñanza y la mayoría está constituida por mujeres. El 58,2% es mujer y el 41,8%, hombre.Otro dato no menos relevante es que 79 de cada 100 profesores desempeñan actividades en el área urbana y 21 de cada 100 se encuentran en el área rural, a pesar que los mapas sobre las delimitaciones de rural y urbano es un tema de choque recurrente entre las Federaciones.El INE ofreció ayer datos sobre la remuneración media de los maestros en el sector público y privado. En los últimos tres años la remuneración media nominal del sector público de educación subió de Bs 4.382 a Bs 4.631, en tanto que en el sector privado subió de Bs 4.689 a Bs 5.254. En cuanto al nivel de instrucción alcanzado, 52,7% del total de los profesionales de la enseñanza cuenta con estudios de la Escuela Normal Superior, 37,7% tiene licenciatura y 6,2%, maestría. Por sexo, las mujeres lideran en la instrucción de la Escuela Normal Superior y los hombres, en el nivel de licenciatura.Con estos datos se han derribado algunos de los mitos del sector como la baja remuneración y la falta de preparación; sin embargo estamos muy lejos de poder someter al sistema a pruebas de orden internacional para comprobar el nivel en las aulas porque la precariedad es campante.La Ley Avelino Siñani estaba cargada de buenas intenciones que sin embargo no se aplican. Ni la tecnificación en los cursos superiores, ni la orientación por competencia ni la mayoría de las innovaciones más allá del idioma originario han dado resultados; hasta la entrega universal de computadoras ha topado con las trabas materiales que han impedido implementar el sistema.La Educación sigue siendo un servicio público centralizado, dependiente de un poder central demasiado alejado de las zonas con problemas e incapaz de administrar las necesidades con la suficiente flexibilidad y garantías. Las administraciones autónomas no toman en serio, y tampoco les compete, la educación de sus jóvenes y los Gobiernos Municipales apenas han podido digerir el empacho de cemento de los últimos años.La Ley es todavía joven, pero los resultados son ya evidentes. Es necesario que todos los poderes públicos se concentren en desarrollarla al máximo y complementarla si ya se han identificado carencias y de esta forma empezar a enriquecer el verdadero valor que habita en estas tierras. Nuestros jóvenes.


