El valor de la amistad
Así decidieron crear una prueba eliminatoria. Para ello decidieron enviar a cada uno un mensaje que contendría el siguiente texto: Tu amigo Wais se encuentra en un gran apuro. Te ruega que le ayudes con bienes materiales. Así pues se acordó que el mensajero entregaría el mismo mensaje a cada...
Así decidieron crear una prueba eliminatoria. Para ello decidieron enviar a cada uno un mensaje que contendría el siguiente texto: Tu amigo Wais se encuentra en un gran apuro. Te ruega que le ayudes con bienes materiales. Así pues se acordó que el mensajero entregaría el mismo mensaje a cada uno y que volvería con la respuesta que le habían dado los tres hombres.El Primer Hombre Generoso le dijo al mensajero: “No me molestes con estas pequeñeces. Coge todo lo que quieras y dáselo a mi amigo Wais”Y así hizo. El mensajero volvió al grupo de sabios reunidos y transmitió su mensaje. Éstos pensaron que no podía haber hombre más generoso, y a la vez altivo.El mensajero salió hacia la casa del segundo hombre y al llegar a casa de éste, su criado le dijo:“Mi señor es muy arrogante, no puedo molestarle con estas cosas pero me ha dicho que te lleves todo lo que tiene e incluso una hipoteca sobre sus bienes”.Y así volvió el mensajero. Los sabios, al escuchar su respuesta, pensaron que probablemente éste sería el hombre más generoso de todos. El mensajero partió a la casa del tercer hombre para entregarle el mensaje. “Empaqueta todas mis cosas y llévalas y cuando hayas acabado vuelve de nuevo para esperar algo que te dará una persona de mi parte”, le dijo.Cuando el mensajero volvió, una vez acabadas todas las gestiones que el tercer hombre le había encomendado, se encontró en la puerta con una persona que le dijo:“Si tú eres el mensajero de Wais, tengo que entregarte el importe de un esclavo que se acaba de vender en el mercado de esclavos”.Ese esclavo era el tercer hombre.


