El misterio de ser madre

Generalmente, una mujer a los 18 años se siente dueña de su vida, pero esto dura hasta que llega la maternidad, y es cuando se hace vulnerable, pues toda decisión que ahora tome no sólo le afectará  a ella.A Maira, aunque ya tenía 30 años, le temblaron los labios cuando supo que...

Generalmente, una mujer a los 18 años se siente dueña de su vida, pero esto dura hasta que llega la maternidad, y es cuando se hace vulnerable, pues toda decisión que ahora tome no sólo le afectará  a ella.A Maira, aunque ya tenía 30 años, le temblaron los labios cuando supo que estaba embarazada, pues sabía todo lo que esto implicaba. Había visto a su madre desvelarse cientos de noches para curarla a ella o a sus hermanos, la había visto sacarse el pan de la boca para dárselos, sin contar las veces que la vio llorar desconsolada ante una decepción.Siempre decía que la maternidad es un misterio, no se explicaba tanto amor y creía que cuando ella fuera madre podría poner sus prioridades por encima de las de sus hijos.  Sin embargo, hoy se dio cuenta de la fuerza que tiene el amor de madre. Una madre es mamá toda la vida hasta que ellas, o sus hijos,  se van al cielo. No es que “fui madre” y ya. Ese misterio de la maternidad, por tanto, es un misterio de amor, de dar, dar y dar; por eso son tan felices, porque dan y dan y siguen dando, y vuelven a dar todos los días amor, comprensión, cariño, paciencia, bondad y entrega a sus hijos.Una madre vive su amor real al despertarse temprano, en la batalla del día a día, en el estar al pendiente, minuto a minuto, de sus hijos.¿No es un misterio maravilloso el que ustedes que tuvieron a sus niñitos chiquitos, y a ahora son jóvenes, no han dejado de pensar en ellos ni un minuto? Aunque estén dormidas, están viviendo por ellos. ¿No es un misterio que un humano pueda ser capaz de esto? ¡Claro que es un misterio!Los humanos somos olvidadizos y se nos pierde todo y ya no sabemos qué dijimos ayer y, sin embargo, una madre ahí está, día a día, minuto a minuto, entregándose toda por sus hijos.Según la escritora chilena Isabel Allende  “Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. Por esto, Dios la ha dotado a mansalva del instinto maternal con la finalidad de preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura. Pero gracias al instinto maternal la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años”. “Ser madre es considerar que es mucho más noble, sonar narices y lavar pañales, que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada. Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen y tomen leche...”La escritora continúa: “Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices. Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar. Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas. Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo. Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno. Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir que `son cosas de la edad` cuando la mandan al diablo”. Definitivamente, Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: el Día de la Madre. Más aún, el peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano. Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística (INE), en Bolivia además de cuidar a sus hijos  con ese amor incondicional, 58 de cada 100 madres se dedican a una actividad económica, la mayoría en agricultura o comercio.  “Según la actividad económica, el 24,5% de las madres ocupadas, se dedican a la Agricultura, Ganadería, Caza, Pesca y Silvicultura, el 24,0% trabaja en venta por mayor y menor, reparación de automotores, el 12,8% labora en actividades de alojamiento y servicio de comidas”.


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