No matarás
Serían cuatro si sumamos a Bertha, la niña bermejeña que fue violada y asesinada los últimos días del año y cuyo recuerdo quedó empañado entre celebraciones y festejos.Nada hace prever que algo vaya a mejorar, este fin de semana un sujeto agredió y amenazó con arma de fuego a su pareja...
Serían cuatro si sumamos a Bertha, la niña bermejeña que fue violada y asesinada los últimos días del año y cuyo recuerdo quedó empañado entre celebraciones y festejos.Nada hace prever que algo vaya a mejorar, este fin de semana un sujeto agredió y amenazó con arma de fuego a su pareja y otro intentó violar y acuchillar a su ex pareja. La violencia está desbordada y la emergencia social ha calado.Entre tantos lunares, se puede decir que el Ministerio Público y la Policía han reaccionado al clamor contra los feminicidios. En 2016 fueron asesinadas tres mujeres en el mes de octubre y hasta la fecha no hay ni un solo indicio de los responsables. Por el contrario, las cuatro causas abiertas este año tienen presuntos responsables entre rejas, aunque los casos avancen dando tumbos.Al presunto asesino de Bertha en Bermejo lo filmaron las cámaras de seguridad. El de Orlanda, también en Bermejo, confesó el crimen tras inventarse una coartada inverosímil. El de Dayana no ha podido zafar en la media docena de audiencias de revisión que ha pedido para dar su versión de lo sucedido en aquel motel de Tomatitas. Los presuntos asesinos de Gerónima, en Yacuiba, fueron remitidos provisionalmente a la prisión de El Palmar.El Ministerio Público también se ha mostrado firme hasta el final en el caso del feminicidio del Hotel Los Ceibos, en el que demostraron que Katty Fabiola no cayó accidentalmente por la baranda, sino que fue empujada. La sentencia de 30 años es ejemplarizante y una de las primeras que se consiguen con la Ley 348 dejando de lado los que se someten a un proceso abreviado.Movimientos como el #NiUnaMenos y otros han conseguido poner en primera línea el asunto de la violencia extrema contra la mujer, generando conciencia desde la acción consecuente y unida de los sectores más diversos. Matar mujeres ya no son hechos aislados ni una crónica más o menos extensa en la sección de sucesos. De a poco se censuran cada vez más las acciones violentas en el interior de las parejas. A nadie le hace gracia que alguien trate mal a su cortejo. Hasta los chistes machistas tan corrientes en Tarija están out. Se está sembrando.Es importante en este momento no perder el impulso ni social ni político que ha hecho reaccionar a los Tribunales y al Ministerio Público; dando la celeridad pertinente, dedicando los recursos necesarios, no escatimando en pruebas ni en diligencias. Ahora bien, el impulso debe ir más allá. Las instituciones públicas deben comprometerse con la causa, tanto desde su óptica ejemplarizante como en la práctica común. La violencia no se concilia ni se negocia. Se debe erradicar. Todos debemos contribuir a crear el entorno en el que ningún niño vea común denigrar a una mujer y menos, que ninguna mujer vea común quedarse relegada.


