Más Chinos y Marmotas y menos Messis y Cristianos
y hay muchos más, pues supercoliseos se han construido con gracia en la mayoría de las provincias, donde todo el municipio cabe dentro. También se ha apostado por algunos deportes minoritarios, como el raquet, y en algún momento, no parece que pronto, se culminará la Villa Olímpica con una...
y hay muchos más, pues supercoliseos se han construido con gracia en la mayoría de las provincias, donde todo el municipio cabe dentro. También se ha apostado por algunos deportes minoritarios, como el raquet, y en algún momento, no parece que pronto, se culminará la Villa Olímpica con una Piscina envidiable y un velódromo en el que esperemos veamos triunfar a otros campeones como los de antaño.Las canchas de cemento en los barrios con su posterior tinglado se convirtieron en la primera década en una bandera de la gestión de Óscar Montes en el municipio de Tarija, el modelo se copió en Bermejo y en otros municipios hasta que llegó la Unidad de Proyectos Especiales con su Evo Cumple y el país entero quedó sembrado de canchas de césped sintético, progresivamente privatizadas.Nuestros equipos bandera no atraviesan sus mejores momentos, salvo quizás Nantes en futsal y las chicas del San Martín que siguen creciendo en cada participación en la Libertadores. Petrolero sufre para mantenerse en la Liga, algo que ningún equipo chapaco ha logrado en los últimos años. Vikingos y La Salle tendrán que pelear de lo lindo para recuperar el cetro del básquet para Tarija, pues este año la moda se ha ido a Potosí.La buena noticia, o el resultado de esas inversiones, es que por abajo no vamos mal. Los triunfos en los Juegos Plurinacionales, los oros en atletismo o en ciclismo hacen prever que hay cantera para mantener el liderazgo. El trabajo de Quebracho en Villa Montes, muchos años mejor sub 20 y aspirante por méritos propios a la Liga son admirables, también los logros en nuestras escuelas de básquet y en nuestros clubs de ciclismo.Y eso es lo que hay que mantener. A toda costa. Estamos tan acostumbrados a ver a los Cristianos y los Messis triunfar todo el tiempo en televisión que nos empezamos a olvidar de que lo importante, en esto del deporte, es disfrutar del juego. Que los niños disfruten jugando con los demás y no solo ganando. Y mucho menos, que perder sea un drama.Los beneficios de hacer deporte no los vamos a describir en este editorial, porque son de sobra conocidos. La salud y el espíritu de superación son inherentes. Inculcar esos valores en nuestros más pequeños no se logra exponiéndoles continuamente a los éxitos de las estrellas de la Champions mientras denigramos nuestros torneos locales. No es Tarija una isla, el “espíritu finalero” es un mal mundial. Estadios llenos en partidos decisivos con opciones de victoria. Estadios vacíos en partidos difíciles o con opciones de derrota. Ni que decir en los descensos. Y cada vez más Plays, Wii o XBOX para ser Ronaldos o Messis. Ganar y no aprender de la derrota.Tarija tiene mimbres y es necesario que fortalezcamos a nuestros héroes de carne y hueso, los que saben ganar y perder, los que nos emocionan porque son de los nuestros, los que nos hacen querernos un poco más como sociedad, como tarijeños. En definitiva, necesitamos muchos más Chinos y Marmotas, más Chapitas y Arzabes, más Valerias y Ramiritos, Más equipos. Y menos Messis y Cristianos.


