El puente y los dos hermanos
Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir, encontró a un hombre con herramientas de carpintero....
Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir, encontró a un hombre con herramientas de carpintero. “Estoy buscando trabajo”, dijo el extraño, “quizás usted requiera algunas reparaciones”.“Sí”, dijo el mayor de los hermanos, tengo un trabajo para usted. Mire, al otro lado del arroyo, ahí vive mi vecino, es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros y él desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Bueno, él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor. ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca, de dos metros de alto, para no verlo nunca más.El carpintero le dijo: Creo que comprendo. El carpintero trabajó duro. Cerca del atardecer había terminado. El granjero quedó, perplejo con lo que vio. No había ninguna cerca de dos metros; en su lugar había un puente. En ese momento, su hermano menor, vino desde su granja, cruzando el puente, abrazó a su hermano, con los ojos llenos de lágrimas, le dijo: Eres un gran hombre, por construir este hermoso puente después de lo que te he hecho, gracias y perdóname.


