La reaparición de Evo en Tarija

según se vio ayer en el Parque Temático, en plena forma, ha servido sobre todo para dar una especie de legitimación a las diferentes frases, sugerencias y sobre todo, compromisos, que en la seguidilla de actos del 15 de abril han pronunciado diferentes ministros y sobre todo, el Vicepresidente...

según se vio ayer en el Parque Temático, en plena forma, ha servido sobre todo para dar una especie de legitimación a las diferentes frases, sugerencias y sobre todo, compromisos, que en la seguidilla de actos del 15 de abril han pronunciado diferentes ministros y sobre todo, el Vicepresidente Álvaro García Linera. La presencia del Gobernador Adrián Oliva en el escenario del Temático, ante un público a priori hostil es también un gesto de buena voluntad.El acto en sí se enmarcaba en el programa Sembrando Bolivia y se concretaba en la entrega de 22 tractores, dos para cada municipio. Es decir, el acto congregó a campesinos y alcaldes, los dos sectores que hasta el momento se han mostrado más combativos contra el Gobernador Adrián Oliva y sus políticas.El presidente Evo Morales no se desvió de la línea trazada por el vicepresidente Álvaro García Linera en los días precedentes, cuando garantizó primero el libramiento de hasta 21 millones de dólares del fideicomiso y cuando comprometió después la ayuda para que se acceda al crédito de hasta 100 millones de dólares con la banca privada para lo cual hay que superar el trámite burocrático – administrativo en el Ministerio de Economía. Su titular, el ministro Luis Arce Catacora, también días atrás reflexionó sobre las capacidades de la Gobernación para superar este trámite, algo que con facilidad ya ha hecho la Gobernación de Santa Cruz.“Coordinemos” es la nueva palabra de moda entre las autoridades de Gobernación y de Gobierno Central. Ambas instancias parecen ahora más dispuestas a no entrar en interferencias que, más allá de garantizar visibilidad política de unos pocos interesados, no suman a los proyectos globales y mucho menos al camino del desarrollo y el bienestar que cada uno, desde su institución, debe buscar.En el acto, por supuesto, no faltaron las referencias personales y políticas, como la ya clásica invitación del presidente, sea quien sea su opositor anfitrión, a levantar el brazo haciendo el signo masista. Una estrategia de cooptación que, empezando por la broma, en Tarija le ha dado muchísimos éxitos. No faltaron tampoco las quejas campesinas sobre la poca inversión en el agro o el pedido explícito del presidente para gastar el dinero en Caja y Bancos. Estamos exactamente a mitad de la legislatura nacional. Dentro de dos años y seis meses, semana arriba o abajo, los bolivianos acudirán a las ánforas para entregar a alguna opción política las riendas de la gestión de Bolivia. Hasta el momento los candidatos son una incógnita, las únicas siglas que se puede asegurar que concurrirán son las del Movimiento Al Socialismo.Después de los nervios con los que se empezó la tercera legislatura de Evo Morales, más pensando en la perpetuidad política que en el presente económicamente crítico, parece que la mesura vuelve a encontrarse en el manual diario de hacer política. La confrontación en época de vacas gordas han podido dejar pasar una oportunidad, pero se disimuló. La confrontación en vacas flacas, sin embargo, deja otras cicatrices de difícil superación. El tiempo de remar en la misma dirección ha llegado.


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